Son indudables los estrechos vínculos que unen a España con Latinoamérica. Por razones históricas, culturales, familiares y económicas las personas físicas e inclusive las personas jurídicas que residen en este territorio (cuya extensión sumada ocupa más de veinte mil millones de metros cuadrados de nuestro planeta), se encuentran unidas por una naturaleza común que constantemente les invita a incrementar sus lazos. Sea por razones turísticas, comerciales, humanas (la empatía que genera estar en uno de las países miembros no es una causa menor) o demográficas (hoy existen casi seiscientos cincuenta millones de habitantes en esta región del mundo), nuevas situaciones socioeconómicas se presentan periódicamente y generan oportunidades que seducen y convocan a moverse entre sus diferentes ciudades y a trabajar y hacer negocios entre los ciudadanos de sus países miembros. Históricamente los capitales y habitantes han fluido en una u otra dirección. Lo fueron desde España a América desde el siglo XVI en adelante pero tímidamente a partir del siglo XIX y muy especialmente en el XX, se generó una corriente comercial inversa e inclusive de colaboración con la España de post guerra (recuérdese el estrecho vínculo con Argentina y el suministro de alimentos). Esta relación especial hizo que muchos españoles migraran a América Latina en los difíciles momentos vividos en la península ibérica antes de la primera mitad del siglo pasado la cual se modificó en la segunda mitad, y finales de siglo y comienzo del XXI, donde muchos latinoamericanos migraron a España por crisis en sus países y el desarrollo prometedor de, para muchos, la “madre patria” insertada en una nueva Europa del Mercado Común. En este marco histórico, a partir de finales de los años 80 y comienzo de los 90 las principales empresas de España invirtieron en Latam (termino que es el apocope de Latinoamérica) apostando a esta región del continente americano que presentaba riesgos y oportunidades. Y lo hicieron bien. Tan bien, que de no haber sido por esta decisión acertada la realidad actual española sería mucho más crítica de lo que hoy es. Una investigación reciente desarrollada por el Centro de Estudios Latinoamericanos (Cesla) de la Universidad Autónoma de Madrid demuestra que las empresas referidas (datos de Compañías del IBEX) que tienen un rol relevante y presencia significativa en Latinoamérica, han obtenido un crecimiento en sus beneficios totales que les ha cambiado la historia y que las diferencia de aquellas empresas que no lo han hecho. Según refiere, el cuadro 1 adjunto de un documento de trabajo de Vinces Otero para CESLA “Mediante un modelo econométrico se ha cuantificado el crecimiento de los beneficios totales, estimándose que las empresas con presencia en Latinoamérica han registrado un crecimiento en sus beneficios del 6% en periodo de crisis económica, mientras que las que no han tenido una presencia significativa sus beneficios han caído un -15% en promedio”.
Pues bien, sustentado en estos datos y en la realidad actual que en seguida comentaremos, hoy es importante remarcar que una vez más, el valor que significa pertenecer a Iberoamérica será un camino de salida para España y la crisis que la golpea. Veamos tres razones en las que sustentamos esta afirmación:
1) El crecimiento del Producto Bruto: La relevancia de las cifras que surgen del cuado anterior y la realidad de los balances de empresas españolas con inversiones en Latam nos permiten sostener que el hecho de estar o no estar en Latinoamérica es y será un elemento clave para enfrentar la crisis económica que padece Europa. Esto en virtud de los números y las estimaciones del PBI, expuestas en el cuadro siguiente.
CRECIMIENTO MEDIO DEL PBI
Pre-crisis2006/07 Crisis 2008/09 Post-crisis2010/11
Estados Unidos 2,4 -2,2 2,4
Alemania 2,9 -2,0 2,2
España 3,8 -2,5 -0,0
Latinoamérica 5,7 2,1 6,4 (4,4)
Como puede verse, durante la crisis, Latinoamérica ha obtenido unos resultados claramente superiores a los de España y ello se ha basado en gran medida al crecimiento del PBI de la región, lo que le ha aportado buenos resultados a quienes aquí decidieron invertir. Y el pronóstico de crecimiento del PBI latinoamericano augura buenos resultados para quienes inviertan en Latam (un resultado proyectado entre 4 y 3 por ciento de crecimiento anual del PBI 2011/15).
2) “La década de América Latina”: El nuevo libro del Presidente del BID, Luis Alberto Moreno, así se denomina. El Foro internacional de Economía de Davos también se refirió así a la década 2010/2020. El influyente semanario The Economist fue el primero en hablar de una “década latinoamericana”. ¿Cuál es el fundamento? Como explica Luis Alberto Moreno “…necesitamos una manera diferente de mirar a nuestra América Latina y el Caribe, con una perspectiva que ponga énfasis en sus fortalezas…Los avances recientes de la región se van a cimentar en los próximos años, gracias a lo cual el ciudadano promedio va a ser más próspero que nunca en la historia del continente. En términos prácticos, ello implica que si se mantienen tasas promedio de crecimiento cercanas al 5% anual –como las observadas recientemente– hacia 2025 el ingreso por habitante podría llegar a ser el doble del actual. Semejante salto permitiría disminuir de manera sensible los niveles de pobreza existentes y, quizás, erradicar para siempre la miseria, que todavía afecta a uno de cada ocho latinoamericanos”.
3) Mayor madurez política: Es evidente que Latinoamérica necesita superar obstáculos y problemas pendientes: los índices de respeto a la ley (Rule of Law), la deficiente calidad de su educación (los países de Latam han sido calificados por las pruebas mundiales PISA de calidad educativa entre los peores 15 de 65 países evaluados), la necesidad de disminuir la enorme desigualdad socioeconómica entre sus habitantes, el deterioro en los índices de seguridad ciudadana, la importante dependencia de los precios de productos agrícolas, índices altos de corrupción, la inflación y poca certeza de algunos de sus datos públicos son entro otros temas pendientes que los gobiernos deben resolver. Pero así como es evidente los puntos que ajustar también es cierto que las naciones de Latam enfrentaron la crisis del 2008 acertadamente. Una mirada a las políticas adoptadas en buena parte de los países revela un incuestionable mejora de la gestión fiscal. Y esto es la expresión de una mayor madurez e “historia” democrática que supera ya veinte años continuos.
En definitiva, es evidente que los inversores han enfrentado situaciones de inestabilidad, riesgos de una calidad institucional diferente, problemas legales y hasta pérdidas en situaciones extremas pero todos inconvenientes que bien gestionados se convierten en una oportunidad extraordinaria. Las últimas noticias informando que los bancos latinoamericanos serán los más rentables del mundo en 2011, seguidos por los bancos asiáticos, asi lo confirman. La información fue publicada por el principal diario especializado en Economía y Negocios de Brasil, Valor Económico, detallando que el Deutche Bank proyecta un crecimiento económico del 4% hasta 6% para los países emergentes en los próximos cinco años, con lo que compartirían más del 40% del Producto Bruto Global hasta el año 2016 gracias a los países asiáticos. Todo esto nos permite ser optimistas pero precisos y cuidadosos a la hora de resolver una inversión en Latinoamérica. Es en tal sentido que estamos organizando el Primer Foro de Inversiones en Latinoamérica a realizar el próximo 27 de Octubre en Casa América en Madrid (www.bartolomebriones.com). Nuestro objetivo desde BB es ampliar este análisis, escuchar a los que pueden aportar un valor agregado con su experiencia e identificar los desafíos y oportunidades. Es la hora de América Latina pero para ser exitosos se necesita saber hacerlo. Ese es nuestro principal desafío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario