Información para Abogados y Hombres de Negocio en Latinoamérica - Red CEJEL en la región
sábado, 21 de abril de 2012
Inversión española en Latam
Inversión de las empresas españolas en Latinoamérica (Cinco Dias.com, 18.04.2012)
El peso de Europa y Latinoamérica como principales mercados de destino de la inversión exterior. La posición inversora en esta última región alcanza los 90 mil millones EUR, y se agrupa prácticamente en cuatro economías: Brasil, México, Chile y Argentina (algo más de 80 mil millones).
Aunque la inversión en el exterior de España se ha reducido significativamente a raíz de la crisis (en términos de nuevos flujos), todavía supone un 15% de la inversión extranjera directa total en América Latina.
Servicios financieros, telecomunicaciones, suministro de energía y extracción de petróleo y gas natural son los sectores que concentran el grueso de la inversión española en la región (más del 60% del total), algo lógico a tenor de la naturaleza de las compañías con mayor peso de los mercados latinoamericanos en su cuenta de resultados (ver tabla en el margen izquierdo).
Posición inversora directa de España en el resto del mundo (2009)
Fuente: Afi, Datainvex
En Argentina, el desenlace del “caso YPF” se ha traducido en un fuerte incremento de la prima por riesgo país de este soberano, que ya en los últimos meses había ampliado su diferencial con la media de Latinoamérica, y que cotiza ahora por encima de otras economías con diferenciales soberanos tradicionalmente elevados (Venezuela). Nuestros índices Afi de riesgo país[1] de América Latina ya apuntaban a que la situación de la economía argentina, tanto por la desaceleración de la economía global como por sus condicionantes internos, estaba lejos de situarse en zona de riesgo reducido (ver gráfico).
Un diagnóstico que no se puede extender al resto de principales economías latinoamericanas. Los sólidos fundamentos macroeconómicos de países como Brasil, Chile o Perú, entre otros, reducen los riesgos de asistir a una gestión “heterodoxa” de la política económica en estos soberanos, aun en un escenario como el actual en el que las dudas sobre la capacidad de recuperación de la economía mundial no terminan de disiparse. Un aspecto del que también se hacen eco nuestros índices Afi, que mejoran de forma generalizada en estos países.
[1] Construidos a partir de un conjunto de indicadores que capturan variables de actividad interior, condiciones monetarias y políticas, coyuntura internacional macro y de mercados, y condiciones de financiación del sector público y de la economía en su conjunto
YPF ha sido confiscada, no expropiada
El derecho de propiedad se acercó un paso más hacia su desaparición en Argentina.
En el mundo civilizado las formas son tanto o más importantes que las cuestiones de fondo. Nuestros gobernantes, lamentablemente, no parecen entenderlo. Se trata de una consideración absolutamente relevante frente a cualquier discusión respecto de la anunciada expropiación del 51% de las acciones de YPF, hoy en manos de Repsol. Una expropiación que, en rigor, es lisa y llanamente una confiscación violatoria de la Constitución.
La expropiación está aceptada por el derecho público en todas las democracias modernas. Se trata de un derecho que han ejercido incluso gobiernos de países avanzados. Pero casi siempre lo han hecho en situaciones extraordinarias y conforme a derecho, sin necesidad de recurrir a declaraciones altisonantes y procediendo como lo indica la ley.
Para no ser una confiscación lisa y llana, algo más propio de un régimen totalitario que de una democracia, quien es expropiado tiene derecho a recibir una indemnización equivalente al valor económico del objeto expropiado. La Constitución Nacional es muy clara al respecto, en su artículo 17: "La propiedad es inviolable y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública debe ser calificada por ley y previamente indemnizada".
La decisión anunciada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el pasado lunes no sólo viola las formas, sino que es ilegal. Semejante medida no debería ni siquiera ser defendida por aquellos que están a favor de que YPF sea propiedad del Estado argentino.
La primera mandataria declaró que no iba a contestar "ninguna amenaza" ni "ningún exabrupto" porque ella representa "a todos los argentinos" y, además, "porque no soy -dijo- ninguna patotera".
¿Pero de qué otra manera que no sea de patoteril puede calificarse el hecho de que, tras el anuncio presidencial del proyecto expropiador, funcionarios de su gobierno se hicieran presentes en la sede de YPF y obligaran a todos los ejecutivos españoles a retirarse del edificio, sin orden judicial, exhibiendo un simple decreto de necesidad y urgencia? ¿Acaso no es el Congreso el que tiene que aprobar la ley de expropiación? La intervención de la empresa, realizada con antelación al tratamiento parlamentario, es un brutal atropello a los derechos de los accionistas de YPF.
Sólo en una sociedad muy primitiva se le puede ocurrir a alguien celebrar o aplaudir esta manera de hacer las cosas. No es casual que en distintos países de Europa y América la decisión adoptada por la presidenta Cristina Kirchner haya sido calificada como un acto de "patoterismo" o de "piratería".
Al mismo tiempo, funcionarios del Gobierno han anunciado su pretensión de dilatar el pago de la indemnización a la empresa española, a la vez que hacen gala de que sería cercana a cero. Y lo hacen después de haber hecho lo imposible por provocar, en las últimas semanas, el derrumbe del valor bursátil de YPF.
Nadie que sea dueño de un negocio, por más pequeño que sea, o de un activo en la Argentina puede aplaudir lo que se está haciendo con Repsol. Hay cuestiones de fondo que hacen que esta confiscación sea incompatible con la seguridad jurídica y la supervivencia de un régimen republicano.
"No actuamos contra Repsol ni contra los capitales españoles", declaró el viceministro de Economía Axel Kicillof, supuesto cerebro detrás de la decisión de confiscar. Kicillof parece un funcionario del Ministerio de la Verdad que George Orwell describió tan bien en 1984 . En esta brillante novela, cada vez más vigente, el régimen totalitario buscaba controlar el pensamiento y subvertir el concepto de la verdad a través del lenguaje. Para el Ministerio de la Verdad, la guerra es paz, la esclavitud es libertad y la ignorancia es poder. ¿Pretenderá Kicillof tomarnos a todos el pelo cuando dice que el Gobierno no está actuando contra Repsol?
¿Por qué se apropia el Estado de acciones de Repsol y no del grupo Petersen o de los otros accionistas de YPF? ¿Bajo que principio jurídico se asienta esta flagrante e inconstitucional discriminación? Hubiera resultado lógico que, habiendo decidido obtener el 51%, el Estado expropiara a todos los accionistas de manera proporcional. ¿Se habrá pensado en el Poder Ejecutivo quizá que las consecuencias judiciales serían menos serias?
¿Se habrá buscado castigar a Repsol por su origen español? Habría que recordar que la Argentina y España firmaron un acuerdo bilateral de promoción y protección de inversiones que fue aprobado por ley del Congreso. Y que discriminar a alguien por su condición de extranjero es inconstitucional.
¿Se querrá castigar a Repsol por una mala gestión? En este caso, el Gobierno estaría usurpando un derecho que corresponde a los accionistas de Repsol e YPF.
Uno de los aspectos más criticados de la gestión de Repsol ha sido la falta de inversiones y la masiva distribución de dividendos. La mayoría de las empresas petroleras que operan en la Argentina han disminuido sus inversiones y exhiben una caída en sus reservas. Y esto es consecuencia directa de la política energética adoptada por el gobierno kirchnerista desde 2003. En cuanto al pago de dividendos, desde 2007 es también consecuencia directa de la "nacionalización" de un 25% de las acciones de YPF promovida por el propio Néstor Kirchner. Como la familia Eskenazi no tenía 3500 millones de dólares para comprar dichas acciones, un grupo de bancos internacionales estructuró, con la anuencia y bendición del ex presidente Kirchner, una financiación basada en el pago de acciones mediante dividendos futuros.
Un Estado no puede comportarse como un adolescente que cambia de opinión de un día o de un año para otro. Los Kirchner no sólo alentaron el ingreso en YPF de un socio argentino sin mayor experiencia en el negocio petrolero y sin dinero para pagar sus acciones, sino que años atrás aplaudieron la privatización de la empresa.
En un país con escasez crónica de capitales como es la Argentina, el Gobierno no puede darse el lujo de ahuyentar inversiones. El presidente de Colombia no pudo haber sido más claro al respecto cuando, días después del anuncio argentino, dirigiéndose a un grupo de inversores extranjeros, dijo: "Queremos que ustedes sientan que tenemos reglas de juego estables, que aquí no expropiamos". Juan Manuel Santos estaba capitalizando los errores del gobierno argentino. Los resultados de una y otra política de Estado están a la vista. En 2011, las inversiones extranjeras en Colombia subieron el 92%. Gracias al anuncio de la expropiación de Repsol, el riesgo país de la Argentina se disparó. Esto quiere decir que nos va a costar mucho más conseguir capital para financiar proyectos en nuestro país. Y, justamente, lo que el Gobierno dice que falta en el sector energético son inversiones.
Las contradicciones del discurso oficial están a la vista. Declaró la Presidenta que YPF tendrá "una conducción absolutamente profesionalizada" y que se demostrará que "los recursos del Estado pueden ser administrados correctamente también". Cuesta encontrar ejemplos de su gobierno para sustentar tal afirmación. ¿Se referirá a Enarsa? ¿O a Aerolíneas Argentinas, que pierde dos millones de pesos por día? Resulta, a su vez, notable que la conducción transitoria de YPF haya recaído en un ministro como Julio De Vido, que es responsable de la crisis energética que tantas veces pretendió negar, y en quien condujo las finanzas de la empresa aérea, que fue el propio Kicillof.
Otra grave inconsistencia de la confiscación es su declarado objetivo. El artículo primero del proyecto enviado al Congreso declara "de interés público nacional y como objetivo prioritario de la República Argentina el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos". Nuevamente hay un tinte orwelliano en esta afirmación. En 1984, el lema del Ministerio de la Verdad era: "Quien controla el pasado, controla el presente y quien controla el presente, controla el futuro". La Argentina sólo alcanzó el autoabastecimiento de hidrocarburos con el plan Houston de Alfonsín, cuando el mercado operó con incentivos y se permitió la inversión extranjera.
La desregulación del sector y la privatización de YPF, en 1990, que lideró José Estensoro, fueron un éxito indiscutible. YPF pasó de ser una empresa deficitaria e ineficiente a ser una empresa competitiva a nivel internacional y la Argentina sobrepasó con creces el tan ansiado objetivo del autoabastecimiento energético. Estensoro siempre entendió que, aunque YPF había sido privatizada, era necesario "cuidar" a su accionista más importante, que era el Estado. Roberto Monti, que lo sucedió en el cargo luego de su trágica muerte, no entendió que YPF no era como cualquier otra empresa que cotizaba en la bolsa de Nueva York. Eso y la necesidad de caja fue lo que en 1999 provocó la venta de las acciones remanentes del Estado a Repsol. Estensoro siempre se opuso a una venta de acciones de YPF a Repsol. Tal vez si no hubiera muerto en un accidente, esa operación nunca habría ocurrido, la situación actual sería muy diferente y hasta incluso podría haberse dado que YPF comprara Repsol. Más allá de esto, con esta confiscación y la continuación de la política energética adoptada por el actual gobierno, el autoabastecimiento de hidrocarburos parece una utopía.
La mala imagen del país en el exterior ha crecido en los últimos días. A los ojos del mundo, tenemos un gobierno tan arbitrario y autoritario como el de Venezuela y somos aún menos confiables en materia de seguridad jurídica.
En resumen, la forma en que la Presidenta decidió confiscar las acciones de Repsol en YPF ha dañado seriamente la imagen del país, ha reforzado la noción de que quienes nos gobiernan no respetan la ley, ha complicado los esfuerzos diplomáticos para conseguir apoyo internacional a nuestro legítimo reclamo por las Malvinas y ha aumentado significativamente el costo de financiamiento para cualquier proyecto de inversión en la Argentina. Nada hay para aplaudir.
La crisis que aqueja a los países desarrollados desde 2008 y la muy favorable situación en los mercados de commodities que se extiende desde 2002 le presentaban a la Argentina una oportunidad única para acortar la brecha que la separaba de aquellos países. En lugar de aprovechar esta oportunidad histórica, el gobierno argentino parece decidido a desperdiciarla con este nuevo dislate que se encuentra en vías de consumar..
Editorial diario LA NACION, 21 de Abril 2012
martes, 10 de abril de 2012
SEGURIDAD JURIDICA: Indice de Calidad Institucional 2011
(*Ver informe completo y PDF en siguiente lino:
http://www.libertadyprogresonline.org/wp-content/uploads/2011/06/Indice-de-Calidad-2011-25-4.pdf- Informe de Libertad y Progreso)
Dinamarca mantuvo el liderazgo en el índice de Calidad Institucional de 2011, seguido por Nueva Zelanda, Suiza, Finlandia y Canadá. Este último país presenta un importante avance desde 2007, cuando se ubicaba en el lugar número 11 y, además, hace punta entre las 36 naciones de América, seguido por EE. UU. (9 a nivel mundial) y Chile (22). El siguiente país sudamericano en la lista es Uruguay en el puesto 10 en América y 46 entre los 194 países relevados en el mundo.
En tanto, la Argentina presenta una caída en el ranking de 32 lugares desde 2007, cuando el índice comenzó a elaborarse; lo que la ubica como el quinto país que más posiciones ha perdido en ese período.
Los análisis realizados muestran que si uno divide los países en dos grupos entre aquellos que tienen un buen indicador de calidad institucional o están mejorándolo y aquellos que no, los primeros coinciden con los que le dan un mejor nivel de vida a su población o que muestran avances en la generación de oportunidades de progreso de sus habitantes. En tanto, los segundos suelen ser naciones con altos niveles de pobreza o que, analizados largos períodos de tiempo, muestra una tendencia a la decadencia económica y social.
El Índice de Calidad Institucional es realizado en la Argentina, por el Dr. Martín Krause, Consejero Académico de la Fundación “Libertad y Progreso” y Director General del Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados de Argentina-ESEADE. Está conformado por dos índices.
a) Índice de Calidad Política
“Voz y rendición de cuentas” del Banco Mundial
“Vigencia del derecho” del Banco Mundial
“Percepción de la corrupción” de Transparencia Internacional
“Libertad de Prensa” de Freedom House
b) Índice de Calidad Económica
“Haciendo negocios” del Banco Mundial
“Competitividad Global” del Foro Económico Mundial
“Libertad Económica” de Heritage Foundation & Wall Street Journal
“Libertad Económica en el Mundo” del Fraser Institute
nbsp;
http://www.libertadyprogresonline.org/wp-content/uploads/2011/06/Indice-de-Calidad-2011-25-4.pdf- Informe de Libertad y Progreso)
Dinamarca mantuvo el liderazgo en el índice de Calidad Institucional de 2011, seguido por Nueva Zelanda, Suiza, Finlandia y Canadá. Este último país presenta un importante avance desde 2007, cuando se ubicaba en el lugar número 11 y, además, hace punta entre las 36 naciones de América, seguido por EE. UU. (9 a nivel mundial) y Chile (22). El siguiente país sudamericano en la lista es Uruguay en el puesto 10 en América y 46 entre los 194 países relevados en el mundo.
En tanto, la Argentina presenta una caída en el ranking de 32 lugares desde 2007, cuando el índice comenzó a elaborarse; lo que la ubica como el quinto país que más posiciones ha perdido en ese período.
Los análisis realizados muestran que si uno divide los países en dos grupos entre aquellos que tienen un buen indicador de calidad institucional o están mejorándolo y aquellos que no, los primeros coinciden con los que le dan un mejor nivel de vida a su población o que muestran avances en la generación de oportunidades de progreso de sus habitantes. En tanto, los segundos suelen ser naciones con altos niveles de pobreza o que, analizados largos períodos de tiempo, muestra una tendencia a la decadencia económica y social.
El Índice de Calidad Institucional es realizado en la Argentina, por el Dr. Martín Krause, Consejero Académico de la Fundación “Libertad y Progreso” y Director General del Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados de Argentina-ESEADE. Está conformado por dos índices.
a) Índice de Calidad Política
“Voz y rendición de cuentas” del Banco Mundial
“Vigencia del derecho” del Banco Mundial
“Percepción de la corrupción” de Transparencia Internacional
“Libertad de Prensa” de Freedom House
b) Índice de Calidad Económica
“Haciendo negocios” del Banco Mundial
“Competitividad Global” del Foro Económico Mundial
“Libertad Económica” de Heritage Foundation & Wall Street Journal
“Libertad Económica en el Mundo” del Fraser Institute
nbsp;
lunes, 9 de abril de 2012
Invertir en Latinoamerica: análisis necesario (Marzo 2012)
Las previsiones de crecimiento de los países latinoamericanos para 2012 indican que esta región del mundo continuara creciendo. No al ritmo que lo hizo en el año 2011, pero si en la senda de un constante incremento de su producción bruta industrial. Se prevé que durante este año la economía latinoamericana crecerá un 3,7 %, en comparación con un 4,3 % en 2011, debido al menor dinamismo de la actividad mundial. Es evidente que tanto la crisis europea (un 13,1 % de las exportaciones latinoamericanas van a Europa) como la desaceleración de los mercados receptores de sus productos (China, entre otros) y especialmente la incertidumbre y volatilidad de los mercados financieros afectaran su crecimiento pero, a pesar de ello, el ritmo de su actividad seguirá siendo un imán de inversiones necesarias para el despegue final de las naciones que conforman este continente. Parecería que la regla es "continuar creciendo" y para ello se necesita de inversión. Veamos el contexto.
Los países con mayor crecimiento en 2011 fueron (datos CEPAL): Panamá (10,5 %), Argentina (9,0 %), Ecuador (8,0 %), Perú (7,0 %) y Chile (6,3 %), mientras El Salvador solo creció un 1,4 %; y Brasil, un 2,9 %.Por subregiones, Sudamérica creció un 4,6 %, Centroamérica un 4,1 % y las naciones caribeñas solo un 0,7 %. En conjunto, el crecimiento estimado para 2011 supuso un aumento del producto per cápita del 3,2 %, mientras la tasa de desempleo abierto regional bajó del 7,3 % al 6,8 %. Todos estos factores, sumados a otros datos macroeconómicos, se han traducido en un descenso de la tasa de pobreza del 31,4 % en 2010 al 30,4 % en 2011, lo cual no implica un numero para enorgullecerse (Latinoamérica tiene 174 millones de personas bajo la línea de pobreza) pero si para entusiasmarse. Precisamente las diferencias siderales entre ricos y pobres es quizás, junto a la baja calidad educativa e institucional, son los problemas más serios de América Latina pero el incorporar año a año a millones de ciudadanos (aproximadamente 6 millones) a la clase media constituye un paso sumamente relevante para la madurez de su crecimiento.
Hasta aquí un resumen del contexto. Se podría agregar dos datos más para completar el panorama:
1) Para el 2012 la CEPAL espera las siguientes tasas de crecimiento : la expansión estará liderada por Haití (8,0 %), seguido de Panamá (6,5 %), Perú (5,0 %), Ecuador (5,0 %) y Argentina (4,8 %), mientras que Chile crecerá un 4,2 %, Brasil lo hará un 3,5 % y México logrará un 3,3 %.
2) La Inversión Extranjera Directa (IED) ha sido importante en el 2011 y se estiman números similares y hasta superiores para 2012. Ya los números del 2010 marcaban un dato sumamente interesante: América Latina había duplicado en un año (del 5% al 10%) su relevancia como mercado destinatario del total de la inversión extranjera directa en todo el mundo (liderando lejos esa recepción de inversiones Brasil -cerca de 48 mil millones de dólares- seguido por México -18-, Chile -15- y luego Perú, Colombia y Argentina -entre 7 y 6 en orden decreciente-.
Pues bien, en este marco de buenos números y transformación económica y social del sub-continente, debe pensarse cual debiera ser el rol de la empresa española, pequeña, mediana y grande, en un escenario que necesita de inversión. Paralelamente a ello, aquellos inversores interesados deberán preguntarse si no llegó el momento de reformular su estrategia en Latam y cuáles son las posibilidades financieras y cuales los aspectos jurídicos esenciales a tener en cuenta a la hora de decidir realizar sus negocios en la región. Veamos a continuación, alguna información que puede ayudar a la hora de responder estas cuestiones;
a) En primer lugar el análisis que ha realizado la Unión Europea (UE) sobre el particular. En el año 2010, y teniendo en consideración los retos a los que se enfrentan los países de América Latina, la UE decidió la creación de una Facilidad de Inversión en América Latina (LAIF). Esta constituye un mecanismo financiero que combina subvenciones con préstamos de instituciones financieras de desarrollo europeas públicas, así como de las instituciones financieras de América Latina. Esta decisión de la UE es una muestra clara de las necesidades de inversión que existen en la región y de la importancia estratégica de las empresas europeas en este proceso. En el mismo sentido, el BANCO MUNDIAL y el BID Banco Interamericano de Desarrollo tiene programas especiales que hacen a este necesidad de inversión en Latam. Todos apuntan a proyectos de energía, transportes, tecnología, educación, caminos, agrobusiness y especialmente en un fuerte apoyo a la PYME local y europea que sale a hacer negocios en la región.
b) En segundo término, las oportunidades. Un mercado en expansión y fiebre de consumo de casi 600 millones de habitantes, como es el latinoamericano, es para las empresas españolas un target tan preciado que, en el momento actual, su análisis detenido se convierte para su managment en una cuasi obligación de buena diligencia
c) Por último, el análisis de los riesgos jurídicos a la hora de invertir en América Latina. Tanto desde lo fiscal como desde lo societario o laboral los inversores deben tener certezas y mecanismos eficientes para la toma de decisiones. Sin un correcto asesoramiento en este sentido las buenas intenciones pueden convertirse en fracaso.
Desde el Despacho BARTOLOME & BRIONES podemos apoyar con propiedad al inversor en las tres cuestiones citadas. Tenemos una fuerte vinculación con la región desde hace quince años. En el año 2011, dado la oportunidad que presenta América Latina, abrimos oficina en Buenos Aires (Latino American Desk) con sinergias con nuestra otra oficina en Miami y en coordinación con despachos en distinto países: México, América Central, Brasil, Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador, Chile, Argentina y Uruguay. Quisimos estar cerca del Cliente. Los profesionales de BB han desarrollado un fuerte vínculo con firmas de estos países atendiendo en forma conjunta contratos, negociaciones, litigios e inversiones en una u otra dirección. Hemos desarrollado nuestra expertise en Latam frente a autoridades locales, así como en negociaciones especiales e instrumentación de acuerdos con autoridades o contactos públicos y privados de alto nivel. Sabemos cómo hacerlo y estamos a su disposición.
Los países con mayor crecimiento en 2011 fueron (datos CEPAL): Panamá (10,5 %), Argentina (9,0 %), Ecuador (8,0 %), Perú (7,0 %) y Chile (6,3 %), mientras El Salvador solo creció un 1,4 %; y Brasil, un 2,9 %.Por subregiones, Sudamérica creció un 4,6 %, Centroamérica un 4,1 % y las naciones caribeñas solo un 0,7 %. En conjunto, el crecimiento estimado para 2011 supuso un aumento del producto per cápita del 3,2 %, mientras la tasa de desempleo abierto regional bajó del 7,3 % al 6,8 %. Todos estos factores, sumados a otros datos macroeconómicos, se han traducido en un descenso de la tasa de pobreza del 31,4 % en 2010 al 30,4 % en 2011, lo cual no implica un numero para enorgullecerse (Latinoamérica tiene 174 millones de personas bajo la línea de pobreza) pero si para entusiasmarse. Precisamente las diferencias siderales entre ricos y pobres es quizás, junto a la baja calidad educativa e institucional, son los problemas más serios de América Latina pero el incorporar año a año a millones de ciudadanos (aproximadamente 6 millones) a la clase media constituye un paso sumamente relevante para la madurez de su crecimiento.
Hasta aquí un resumen del contexto. Se podría agregar dos datos más para completar el panorama:
1) Para el 2012 la CEPAL espera las siguientes tasas de crecimiento : la expansión estará liderada por Haití (8,0 %), seguido de Panamá (6,5 %), Perú (5,0 %), Ecuador (5,0 %) y Argentina (4,8 %), mientras que Chile crecerá un 4,2 %, Brasil lo hará un 3,5 % y México logrará un 3,3 %.
2) La Inversión Extranjera Directa (IED) ha sido importante en el 2011 y se estiman números similares y hasta superiores para 2012. Ya los números del 2010 marcaban un dato sumamente interesante: América Latina había duplicado en un año (del 5% al 10%) su relevancia como mercado destinatario del total de la inversión extranjera directa en todo el mundo (liderando lejos esa recepción de inversiones Brasil -cerca de 48 mil millones de dólares- seguido por México -18-, Chile -15- y luego Perú, Colombia y Argentina -entre 7 y 6 en orden decreciente-.
Pues bien, en este marco de buenos números y transformación económica y social del sub-continente, debe pensarse cual debiera ser el rol de la empresa española, pequeña, mediana y grande, en un escenario que necesita de inversión. Paralelamente a ello, aquellos inversores interesados deberán preguntarse si no llegó el momento de reformular su estrategia en Latam y cuáles son las posibilidades financieras y cuales los aspectos jurídicos esenciales a tener en cuenta a la hora de decidir realizar sus negocios en la región. Veamos a continuación, alguna información que puede ayudar a la hora de responder estas cuestiones;
a) En primer lugar el análisis que ha realizado la Unión Europea (UE) sobre el particular. En el año 2010, y teniendo en consideración los retos a los que se enfrentan los países de América Latina, la UE decidió la creación de una Facilidad de Inversión en América Latina (LAIF). Esta constituye un mecanismo financiero que combina subvenciones con préstamos de instituciones financieras de desarrollo europeas públicas, así como de las instituciones financieras de América Latina. Esta decisión de la UE es una muestra clara de las necesidades de inversión que existen en la región y de la importancia estratégica de las empresas europeas en este proceso. En el mismo sentido, el BANCO MUNDIAL y el BID Banco Interamericano de Desarrollo tiene programas especiales que hacen a este necesidad de inversión en Latam. Todos apuntan a proyectos de energía, transportes, tecnología, educación, caminos, agrobusiness y especialmente en un fuerte apoyo a la PYME local y europea que sale a hacer negocios en la región.
b) En segundo término, las oportunidades. Un mercado en expansión y fiebre de consumo de casi 600 millones de habitantes, como es el latinoamericano, es para las empresas españolas un target tan preciado que, en el momento actual, su análisis detenido se convierte para su managment en una cuasi obligación de buena diligencia
c) Por último, el análisis de los riesgos jurídicos a la hora de invertir en América Latina. Tanto desde lo fiscal como desde lo societario o laboral los inversores deben tener certezas y mecanismos eficientes para la toma de decisiones. Sin un correcto asesoramiento en este sentido las buenas intenciones pueden convertirse en fracaso.
Desde el Despacho BARTOLOME & BRIONES podemos apoyar con propiedad al inversor en las tres cuestiones citadas. Tenemos una fuerte vinculación con la región desde hace quince años. En el año 2011, dado la oportunidad que presenta América Latina, abrimos oficina en Buenos Aires (Latino American Desk) con sinergias con nuestra otra oficina en Miami y en coordinación con despachos en distinto países: México, América Central, Brasil, Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador, Chile, Argentina y Uruguay. Quisimos estar cerca del Cliente. Los profesionales de BB han desarrollado un fuerte vínculo con firmas de estos países atendiendo en forma conjunta contratos, negociaciones, litigios e inversiones en una u otra dirección. Hemos desarrollado nuestra expertise en Latam frente a autoridades locales, así como en negociaciones especiales e instrumentación de acuerdos con autoridades o contactos públicos y privados de alto nivel. Sabemos cómo hacerlo y estamos a su disposición.
Latinoamerica: un camino de solución a la situación de España
Son indudables los estrechos vínculos que unen a España con Latinoamérica. Por razones históricas, culturales, familiares y económicas las personas físicas e inclusive las personas jurídicas que residen en este territorio (cuya extensión sumada ocupa más de veinte mil millones de metros cuadrados de nuestro planeta), se encuentran unidas por una naturaleza común que constantemente les invita a incrementar sus lazos. Sea por razones turísticas, comerciales, humanas (la empatía que genera estar en uno de las países miembros no es una causa menor) o demográficas (hoy existen casi seiscientos cincuenta millones de habitantes en esta región del mundo), nuevas situaciones socioeconómicas se presentan periódicamente y generan oportunidades que seducen y convocan a moverse entre sus diferentes ciudades y a trabajar y hacer negocios entre los ciudadanos de sus países miembros. Históricamente los capitales y habitantes han fluido en una u otra dirección. Lo fueron desde España a América desde el siglo XVI en adelante pero tímidamente a partir del siglo XIX y muy especialmente en el XX, se generó una corriente comercial inversa e inclusive de colaboración con la España de post guerra (recuérdese el estrecho vínculo con Argentina y el suministro de alimentos). Esta relación especial hizo que muchos españoles migraran a América Latina en los difíciles momentos vividos en la península ibérica antes de la primera mitad del siglo pasado la cual se modificó en la segunda mitad, y finales de siglo y comienzo del XXI, donde muchos latinoamericanos migraron a España por crisis en sus países y el desarrollo prometedor de, para muchos, la “madre patria” insertada en una nueva Europa del Mercado Común. En este marco histórico, a partir de finales de los años 80 y comienzo de los 90 las principales empresas de España invirtieron en Latam (termino que es el apocope de Latinoamérica) apostando a esta región del continente americano que presentaba riesgos y oportunidades. Y lo hicieron bien. Tan bien, que de no haber sido por esta decisión acertada la realidad actual española sería mucho más crítica de lo que hoy es. Una investigación reciente desarrollada por el Centro de Estudios Latinoamericanos (Cesla) de la Universidad Autónoma de Madrid demuestra que las empresas referidas (datos de Compañías del IBEX) que tienen un rol relevante y presencia significativa en Latinoamérica, han obtenido un crecimiento en sus beneficios totales que les ha cambiado la historia y que las diferencia de aquellas empresas que no lo han hecho. Según refiere, el cuadro 1 adjunto de un documento de trabajo de Vinces Otero para CESLA “Mediante un modelo econométrico se ha cuantificado el crecimiento de los beneficios totales, estimándose que las empresas con presencia en Latinoamérica han registrado un crecimiento en sus beneficios del 6% en periodo de crisis económica, mientras que las que no han tenido una presencia significativa sus beneficios han caído un -15% en promedio”.
Pues bien, sustentado en estos datos y en la realidad actual que en seguida comentaremos, hoy es importante remarcar que una vez más, el valor que significa pertenecer a Iberoamérica será un camino de salida para España y la crisis que la golpea. Veamos tres razones en las que sustentamos esta afirmación:
1) El crecimiento del Producto Bruto: La relevancia de las cifras que surgen del cuado anterior y la realidad de los balances de empresas españolas con inversiones en Latam nos permiten sostener que el hecho de estar o no estar en Latinoamérica es y será un elemento clave para enfrentar la crisis económica que padece Europa. Esto en virtud de los números y las estimaciones del PBI, expuestas en el cuadro siguiente.
CRECIMIENTO MEDIO DEL PBI
Pre-crisis2006/07 Crisis 2008/09 Post-crisis2010/11
Estados Unidos 2,4 -2,2 2,4
Alemania 2,9 -2,0 2,2
España 3,8 -2,5 -0,0
Latinoamérica 5,7 2,1 6,4 (4,4)
Como puede verse, durante la crisis, Latinoamérica ha obtenido unos resultados claramente superiores a los de España y ello se ha basado en gran medida al crecimiento del PBI de la región, lo que le ha aportado buenos resultados a quienes aquí decidieron invertir. Y el pronóstico de crecimiento del PBI latinoamericano augura buenos resultados para quienes inviertan en Latam (un resultado proyectado entre 4 y 3 por ciento de crecimiento anual del PBI 2011/15).
2) “La década de América Latina”: El nuevo libro del Presidente del BID, Luis Alberto Moreno, así se denomina. El Foro internacional de Economía de Davos también se refirió así a la década 2010/2020. El influyente semanario The Economist fue el primero en hablar de una “década latinoamericana”. ¿Cuál es el fundamento? Como explica Luis Alberto Moreno “…necesitamos una manera diferente de mirar a nuestra América Latina y el Caribe, con una perspectiva que ponga énfasis en sus fortalezas…Los avances recientes de la región se van a cimentar en los próximos años, gracias a lo cual el ciudadano promedio va a ser más próspero que nunca en la historia del continente. En términos prácticos, ello implica que si se mantienen tasas promedio de crecimiento cercanas al 5% anual –como las observadas recientemente– hacia 2025 el ingreso por habitante podría llegar a ser el doble del actual. Semejante salto permitiría disminuir de manera sensible los niveles de pobreza existentes y, quizás, erradicar para siempre la miseria, que todavía afecta a uno de cada ocho latinoamericanos”.
3) Mayor madurez política: Es evidente que Latinoamérica necesita superar obstáculos y problemas pendientes: los índices de respeto a la ley (Rule of Law), la deficiente calidad de su educación (los países de Latam han sido calificados por las pruebas mundiales PISA de calidad educativa entre los peores 15 de 65 países evaluados), la necesidad de disminuir la enorme desigualdad socioeconómica entre sus habitantes, el deterioro en los índices de seguridad ciudadana, la importante dependencia de los precios de productos agrícolas, índices altos de corrupción, la inflación y poca certeza de algunos de sus datos públicos son entro otros temas pendientes que los gobiernos deben resolver. Pero así como es evidente los puntos que ajustar también es cierto que las naciones de Latam enfrentaron la crisis del 2008 acertadamente. Una mirada a las políticas adoptadas en buena parte de los países revela un incuestionable mejora de la gestión fiscal. Y esto es la expresión de una mayor madurez e “historia” democrática que supera ya veinte años continuos.
En definitiva, es evidente que los inversores han enfrentado situaciones de inestabilidad, riesgos de una calidad institucional diferente, problemas legales y hasta pérdidas en situaciones extremas pero todos inconvenientes que bien gestionados se convierten en una oportunidad extraordinaria. Las últimas noticias informando que los bancos latinoamericanos serán los más rentables del mundo en 2011, seguidos por los bancos asiáticos, asi lo confirman. La información fue publicada por el principal diario especializado en Economía y Negocios de Brasil, Valor Económico, detallando que el Deutche Bank proyecta un crecimiento económico del 4% hasta 6% para los países emergentes en los próximos cinco años, con lo que compartirían más del 40% del Producto Bruto Global hasta el año 2016 gracias a los países asiáticos. Todo esto nos permite ser optimistas pero precisos y cuidadosos a la hora de resolver una inversión en Latinoamérica. Es en tal sentido que estamos organizando el Primer Foro de Inversiones en Latinoamérica a realizar el próximo 27 de Octubre en Casa América en Madrid (www.bartolomebriones.com). Nuestro objetivo desde BB es ampliar este análisis, escuchar a los que pueden aportar un valor agregado con su experiencia e identificar los desafíos y oportunidades. Es la hora de América Latina pero para ser exitosos se necesita saber hacerlo. Ese es nuestro principal desafío.
Pues bien, sustentado en estos datos y en la realidad actual que en seguida comentaremos, hoy es importante remarcar que una vez más, el valor que significa pertenecer a Iberoamérica será un camino de salida para España y la crisis que la golpea. Veamos tres razones en las que sustentamos esta afirmación:
1) El crecimiento del Producto Bruto: La relevancia de las cifras que surgen del cuado anterior y la realidad de los balances de empresas españolas con inversiones en Latam nos permiten sostener que el hecho de estar o no estar en Latinoamérica es y será un elemento clave para enfrentar la crisis económica que padece Europa. Esto en virtud de los números y las estimaciones del PBI, expuestas en el cuadro siguiente.
CRECIMIENTO MEDIO DEL PBI
Pre-crisis2006/07 Crisis 2008/09 Post-crisis2010/11
Estados Unidos 2,4 -2,2 2,4
Alemania 2,9 -2,0 2,2
España 3,8 -2,5 -0,0
Latinoamérica 5,7 2,1 6,4 (4,4)
Como puede verse, durante la crisis, Latinoamérica ha obtenido unos resultados claramente superiores a los de España y ello se ha basado en gran medida al crecimiento del PBI de la región, lo que le ha aportado buenos resultados a quienes aquí decidieron invertir. Y el pronóstico de crecimiento del PBI latinoamericano augura buenos resultados para quienes inviertan en Latam (un resultado proyectado entre 4 y 3 por ciento de crecimiento anual del PBI 2011/15).
2) “La década de América Latina”: El nuevo libro del Presidente del BID, Luis Alberto Moreno, así se denomina. El Foro internacional de Economía de Davos también se refirió así a la década 2010/2020. El influyente semanario The Economist fue el primero en hablar de una “década latinoamericana”. ¿Cuál es el fundamento? Como explica Luis Alberto Moreno “…necesitamos una manera diferente de mirar a nuestra América Latina y el Caribe, con una perspectiva que ponga énfasis en sus fortalezas…Los avances recientes de la región se van a cimentar en los próximos años, gracias a lo cual el ciudadano promedio va a ser más próspero que nunca en la historia del continente. En términos prácticos, ello implica que si se mantienen tasas promedio de crecimiento cercanas al 5% anual –como las observadas recientemente– hacia 2025 el ingreso por habitante podría llegar a ser el doble del actual. Semejante salto permitiría disminuir de manera sensible los niveles de pobreza existentes y, quizás, erradicar para siempre la miseria, que todavía afecta a uno de cada ocho latinoamericanos”.
3) Mayor madurez política: Es evidente que Latinoamérica necesita superar obstáculos y problemas pendientes: los índices de respeto a la ley (Rule of Law), la deficiente calidad de su educación (los países de Latam han sido calificados por las pruebas mundiales PISA de calidad educativa entre los peores 15 de 65 países evaluados), la necesidad de disminuir la enorme desigualdad socioeconómica entre sus habitantes, el deterioro en los índices de seguridad ciudadana, la importante dependencia de los precios de productos agrícolas, índices altos de corrupción, la inflación y poca certeza de algunos de sus datos públicos son entro otros temas pendientes que los gobiernos deben resolver. Pero así como es evidente los puntos que ajustar también es cierto que las naciones de Latam enfrentaron la crisis del 2008 acertadamente. Una mirada a las políticas adoptadas en buena parte de los países revela un incuestionable mejora de la gestión fiscal. Y esto es la expresión de una mayor madurez e “historia” democrática que supera ya veinte años continuos.
En definitiva, es evidente que los inversores han enfrentado situaciones de inestabilidad, riesgos de una calidad institucional diferente, problemas legales y hasta pérdidas en situaciones extremas pero todos inconvenientes que bien gestionados se convierten en una oportunidad extraordinaria. Las últimas noticias informando que los bancos latinoamericanos serán los más rentables del mundo en 2011, seguidos por los bancos asiáticos, asi lo confirman. La información fue publicada por el principal diario especializado en Economía y Negocios de Brasil, Valor Económico, detallando que el Deutche Bank proyecta un crecimiento económico del 4% hasta 6% para los países emergentes en los próximos cinco años, con lo que compartirían más del 40% del Producto Bruto Global hasta el año 2016 gracias a los países asiáticos. Todo esto nos permite ser optimistas pero precisos y cuidadosos a la hora de resolver una inversión en Latinoamérica. Es en tal sentido que estamos organizando el Primer Foro de Inversiones en Latinoamérica a realizar el próximo 27 de Octubre en Casa América en Madrid (www.bartolomebriones.com). Nuestro objetivo desde BB es ampliar este análisis, escuchar a los que pueden aportar un valor agregado con su experiencia e identificar los desafíos y oportunidades. Es la hora de América Latina pero para ser exitosos se necesita saber hacerlo. Ese es nuestro principal desafío.
LATINOAMERICA y ARGENTINA (Diario LA NACION 27/07/2008)
LATINOAMERICA y la Argentina
Domingo 27 de julio de 2008 | Publicado en edición impresa
Por Manuel Alvarez-Trongé
Para LA NACION
Cerca de seiscientos millones de personas viven en América latina, entendiendo por tal el área que se extiende desde México, en el Norte, hasta la Argentina, en el Sur. El talento de muchos de sus ciudadanos y la riqueza de sus recursos naturales es proporcional a las crisis que deambulan de época en época por los países que la conforman. Pero del mismo modo que las crisis se suceden, las lecciones aprendidas han convertido hoy a países de la región en un mercado apreciado por los inversores internacionales. En este contexto, los argentinos debemos tomar conciencia, con humildad, de la oportunidad histórica que esta situación genera. Chile, México, Perú y Brasil (estos dos, recientemente) han sido calificados con investment grade , el sello internacional con que se distingue a las naciones seguras para invertir, y en los meses venideros se espera la negociación del Acuerdo de Libre Comercio para Colombia. Tendremos, entonces, la gran mayoría de la población de la región (cerca de 400 millones de personas) viviendo en países considerados aptos para la inversión. Esta calificación se estima que implicará un incremento de la inversión extranjera dentro de estas fronteras, aumento de producción, más empleo y un dato sumamente relevante: la salida de la línea de pobreza de aproximadamente 15 millones de latinoamericanos. Pero, lo que es más, permitirá atacar causas internas que detenían el desarrollo de América latina. En los últimos años, la región creció más por factores exógenos (por caso, el incremento de los precios de materias primas) que por vencer obstáculos internos pendientes: la educación, la investigación tecnológica y la consolidación de sus instituciones. Lo importante es que hay datos esperanzadores: 1) las siete economías más fuertes (Brasil, México, la Argentina, Colombia, Perú, Chile y Venezuela) crecen simultáneamente y en forma constante desde hace cinco años; 2) los registros de riesgo país se ubican hoy en un rango aceptable y 3) la demanda de alimentos y de recursos aquí producidos y las condiciones promedio de estabilidad democrática y económica en la región son razonables (sólo se incrementa la inflación en Venezuela y en nuestro país, lamentablemente, como focos de atención). Todo esto brinda sustento para afirmar que América latina, no sin problemas que afrontar, presenta un contexto general favorable. ¿Qué es lo que debemos hacer los argentinos para aprovechar este contexto? Tres puntos para reflexionar. En primer lugar, tomar conciencia que este panorama alentador que ofrecen países de la región, tiene raíces comunes. El premio Nobel de Economía Douglas North, quien ha estudiado los motivos que hacen que un país crezca en el largo plazo, da conclusiones útiles para la reflexión. North es, en sí mismo, una historia interesante. Brillante economista de la Universidad de Berckley, California, fue un declarado marxista en su juventud. Integró las fuerzas armadas norteamericanas en la II Guerra Mundial y luego se dedicó a entender cuáles eran los fundamentos del desarrollo de las naciones. "La riqueza de las naciones no la hacen sólo los recursos humanos ni los naturales, sino dos factores que se constituyen en pilares del desarrollo del ciudadano común: su firme voluntad de respetar sus instituciones y su inquebrantable reclamo de hacer valer las reglas de juego", concluye su obra cumbre, Instituciones: cambio institucional y desempeño económico . DESPUÉS DE LA CRISIS La crisis del campo y su desenlace disparan preguntas de actualidad: ¿tenemos hoy los argentinos estas condiciones? ¿Podemos convertirlas en vías del desarrollo de una nueva Argentina? En segundo término, los argentinos debemos tomar conciencia real de que somos latinoamericanos y de que ya no ocupamos un lugar de liderazgo en la zona. Preguntémonos por qué. Comprender esta realidad es una condición previa a nuestra reconquista, con un plan estratégico de largo plazo, de la posición que supimos ocupar. Como tercer punto, hay que reflexionar sobre las bondades que cada uno de nuestros vecinos competidores ofrece a los inversores. Pongámonos en el lugar de uno ellos que estudia un proyecto en esta zona. "¿Por qué invertir en la Argentina?", se preguntaría. Si nuestros vecinos fueron bendecidos con el sello de calidad de países seguros para invertir, ¿por qué decidirse por nuestro país? ¿Cuál es nuestra ventaja competitiva? ¿Nuestros recursos humanos, nuestros servicios, nuestras condiciones para establecerse en el país y desde aquí trabajar en América latina? ¿Qué deberíamos modificar para seducir las grandes inversiones que nos faltan? Miremos el futuro. Está bastante claro que algo distinto hicimos para no ser hoy nuestro país acreedor de la calificación de país con grado de inversión. Las inversiones acuden a lugares donde hay un fino equilibrio entre rentabilidad, mercado, recursos y seguridad que los inclina a decidirse. Un claro ejemplo de mercado atractivo es China, cuya dimensión seduce a través de la rentabilidad posible que esto supone. Aprovechemos la oportunidad única que el "barrio" en crecimiento, con sus virtudes y bondades, nos ofrece. El solo hecho de analizar la cuestión nos coloca un paso adelante. Como Sócrates nos enseñó, las mejores reflexiones no responden preguntas, sino que su habilidad justamente radica en formularlas. El desafío es colocar nuevamente a la Argentina en el lugar de liderazgo que nunca debió perder en América latina.
Manuel Alvarez-Tronge
El autor es abogado, reside en España y trabaja en América latina y China.
Domingo 27 de julio de 2008 | Publicado en edición impresa
Por Manuel Alvarez-Trongé
Para LA NACION
Cerca de seiscientos millones de personas viven en América latina, entendiendo por tal el área que se extiende desde México, en el Norte, hasta la Argentina, en el Sur. El talento de muchos de sus ciudadanos y la riqueza de sus recursos naturales es proporcional a las crisis que deambulan de época en época por los países que la conforman. Pero del mismo modo que las crisis se suceden, las lecciones aprendidas han convertido hoy a países de la región en un mercado apreciado por los inversores internacionales. En este contexto, los argentinos debemos tomar conciencia, con humildad, de la oportunidad histórica que esta situación genera. Chile, México, Perú y Brasil (estos dos, recientemente) han sido calificados con investment grade , el sello internacional con que se distingue a las naciones seguras para invertir, y en los meses venideros se espera la negociación del Acuerdo de Libre Comercio para Colombia. Tendremos, entonces, la gran mayoría de la población de la región (cerca de 400 millones de personas) viviendo en países considerados aptos para la inversión. Esta calificación se estima que implicará un incremento de la inversión extranjera dentro de estas fronteras, aumento de producción, más empleo y un dato sumamente relevante: la salida de la línea de pobreza de aproximadamente 15 millones de latinoamericanos. Pero, lo que es más, permitirá atacar causas internas que detenían el desarrollo de América latina. En los últimos años, la región creció más por factores exógenos (por caso, el incremento de los precios de materias primas) que por vencer obstáculos internos pendientes: la educación, la investigación tecnológica y la consolidación de sus instituciones. Lo importante es que hay datos esperanzadores: 1) las siete economías más fuertes (Brasil, México, la Argentina, Colombia, Perú, Chile y Venezuela) crecen simultáneamente y en forma constante desde hace cinco años; 2) los registros de riesgo país se ubican hoy en un rango aceptable y 3) la demanda de alimentos y de recursos aquí producidos y las condiciones promedio de estabilidad democrática y económica en la región son razonables (sólo se incrementa la inflación en Venezuela y en nuestro país, lamentablemente, como focos de atención). Todo esto brinda sustento para afirmar que América latina, no sin problemas que afrontar, presenta un contexto general favorable. ¿Qué es lo que debemos hacer los argentinos para aprovechar este contexto? Tres puntos para reflexionar. En primer lugar, tomar conciencia que este panorama alentador que ofrecen países de la región, tiene raíces comunes. El premio Nobel de Economía Douglas North, quien ha estudiado los motivos que hacen que un país crezca en el largo plazo, da conclusiones útiles para la reflexión. North es, en sí mismo, una historia interesante. Brillante economista de la Universidad de Berckley, California, fue un declarado marxista en su juventud. Integró las fuerzas armadas norteamericanas en la II Guerra Mundial y luego se dedicó a entender cuáles eran los fundamentos del desarrollo de las naciones. "La riqueza de las naciones no la hacen sólo los recursos humanos ni los naturales, sino dos factores que se constituyen en pilares del desarrollo del ciudadano común: su firme voluntad de respetar sus instituciones y su inquebrantable reclamo de hacer valer las reglas de juego", concluye su obra cumbre, Instituciones: cambio institucional y desempeño económico . DESPUÉS DE LA CRISIS La crisis del campo y su desenlace disparan preguntas de actualidad: ¿tenemos hoy los argentinos estas condiciones? ¿Podemos convertirlas en vías del desarrollo de una nueva Argentina? En segundo término, los argentinos debemos tomar conciencia real de que somos latinoamericanos y de que ya no ocupamos un lugar de liderazgo en la zona. Preguntémonos por qué. Comprender esta realidad es una condición previa a nuestra reconquista, con un plan estratégico de largo plazo, de la posición que supimos ocupar. Como tercer punto, hay que reflexionar sobre las bondades que cada uno de nuestros vecinos competidores ofrece a los inversores. Pongámonos en el lugar de uno ellos que estudia un proyecto en esta zona. "¿Por qué invertir en la Argentina?", se preguntaría. Si nuestros vecinos fueron bendecidos con el sello de calidad de países seguros para invertir, ¿por qué decidirse por nuestro país? ¿Cuál es nuestra ventaja competitiva? ¿Nuestros recursos humanos, nuestros servicios, nuestras condiciones para establecerse en el país y desde aquí trabajar en América latina? ¿Qué deberíamos modificar para seducir las grandes inversiones que nos faltan? Miremos el futuro. Está bastante claro que algo distinto hicimos para no ser hoy nuestro país acreedor de la calificación de país con grado de inversión. Las inversiones acuden a lugares donde hay un fino equilibrio entre rentabilidad, mercado, recursos y seguridad que los inclina a decidirse. Un claro ejemplo de mercado atractivo es China, cuya dimensión seduce a través de la rentabilidad posible que esto supone. Aprovechemos la oportunidad única que el "barrio" en crecimiento, con sus virtudes y bondades, nos ofrece. El solo hecho de analizar la cuestión nos coloca un paso adelante. Como Sócrates nos enseñó, las mejores reflexiones no responden preguntas, sino que su habilidad justamente radica en formularlas. El desafío es colocar nuevamente a la Argentina en el lugar de liderazgo que nunca debió perder en América latina.
Manuel Alvarez-Tronge
El autor es abogado, reside en España y trabaja en América latina y China.
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