miércoles, 20 de marzo de 2013

Más ventas de empresas españolas en Latam

Empresas españolas prevén aumentar sus ventas en Latinoamérica en próximos tres años
 


Destacan como destinos preferidos en general Brasil, México, Colombia y Chile, además de Perú, que se ha convertido en una de las revelaciones en los últimos años. MADRID.- El 95% de las grandes empresas españolas pretenden aumentar sus ventas en América Latina en los próximos tres años, muy por encima de sus previsiones para otras regiones como Norteamérica (55%) o Europa del este (50%).

Según el sexto Informe Panorama de la Inversión Española en América Latina de la IE Business School, el 81% de las 38 compañías cotizadas que han sido encuestadas creen que en 2016 tendrán una facturación mayor en América Latina que en España.

Del informe se desprende el aumento o mantenimiento de las inversiones españolas en toda la región, pero destacan como destinos preferidos en general Brasil, México, Colombia y Chile, además de Perú, que se ha convertido en una de las revelaciones en los últimos años.

Sólo para 2013 se prevé una tendencia al alza en la inversión en Colombia y Perú, al mismo tiempo que se espera un ligero estancamiento en Chile, Uruguay y Panamá.

Por ciudades, Bogotá es la segunda que más crece como destino favorito para establecer la delegación central de las empresas en América Latina, por detrás de la consolidada Sao Paulo.

La principal fortaleza que detectan las grandes compañías españolas en América Latina es su pujante mercado interno, así como ventajas específicas como la competitividad de la economía mexicana o la capacitación de los profesionales colombianos o chilenos.

Riesgos de Latinoamérica
Respecto a los riesgos de la región, citan la inseguridad ciudadana en Colombia y México o la inseguridad jurídica en Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela, al mismo tiempo que destacan Perú, Uruguay, Chile y Panamá como los destinos más seguros en todos los sentidos.

El director del informe y profesor de economía de la IE Business School, Juan Carlos Martínez Lázaro, ha dicho que 2013 será el año en el que las empresas "acelerarán sus inversiones" en la región, por la caída del mercado interno y tras un 2012 en el que se mantuvieron las inversiones "por las turbulencias financieras".

Martínez Lázaro también ha destacado que en esta "segunda oleada" de inversión en América Latina se irá consolidando la presencia de pymes, "ya lanzadas" a la internacionalización.
 
Fuente EFE

LOS CONVENIOS DE ESTABILIDAD JURÍDICA EN EL PERÚ


Julio Gallo
María José Puertas
Miembros del Estudio Gallo Barrios Pickmann, Abogados

En los últimos cinco años el Perú viene experimentando un crecimiento económico significativo que está generando grandes oportunidades de inversión en diversos sectores de la economía. Muchos inversionistas extranjeros cuyos países han sido afectados directa o indirectamente por la crisis mundial están mirando a nuestro país como un foco importante para iniciar y expandir sus negocios. Prueba de ello es que el Perú está liderando el crecimiento de las fusiones y adquisiciones en la región de América Latina. Este indicador condice con la proyección realizada por el Banco Mundial para este año, de una expansión del 5.8% en la economía peruana, la cual fue ajustada recientemente por el BBVA en casi un punto porcentual elevándola a 6.5%, debido a que la confianza empresarial y de las familias empezaron el año en los niveles más altos de los últimos años.

De acuerdo a la información publicada por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), dicho banco reportó para el año 2012 un flujo de US$ 12,240 millones de inversión extranjera directa en el Perú, monto superior en US$ 4,007 millones al importe obtenido en el año 2011, explicado principalmente por las reinversiones y los aportes de capital. Cabe indicar que el componente aportes de capital fue el más dinámico, alcanzando la cifra de US$ 4,637 millones.

Si bien para el 2013, el BCRP estima que los flujos de I.E.D. registrarán una tendencia a la baja, para el 2014 proyecta su recuperación, con un flujo de inversión de US$ 8,722 millones, lo cual significará un incremento de 14% respecto a los resultados obtenidos en el 2013.




Asimismo, tal y como señala la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (Proinversión), las perspectivas económicas para el Perú se mantienen favorables para los próximos años, basadas principalmente en anuncios de ejecución de proyectos de inversión y en las elevadas expectativas de consumo interno. A esto debemos agregar la confianza de los agentes económicos, generada a partir de la implementación de una responsable política económica, la cual ha mantenido continuidad a través de la sucesión de gobiernos.

Los grandes avances en el desarrollo de nuestro país se ven reflejados en tasas de crecimiento altas, baja inflación, estabilidad macroeconómica, reducción de la deuda externa y de la pobreza y avances importantes en indicadores sociales y de desarrollo. Como señala el Banco Mundial, desde principios de los 90’s, el país se ha embarcado en una serie de reformas, de las cuales la consolidación fiscal, la apertura comercial, la flexibilidad cambiaria, la liberalización financiera, la mayor atención a la señales del mercado, y una política monetaria prudente, inclusive con una fuerte acumulación de reservas, han sido componentes clave.

No obstante lo antes señalado, cabe resaltar que el desarrollo alcanzado por nuestro país no hubiera sido posible de no ser por el rol desempeñado por Proinversión como entidad del estado promotora de la inversión privada, nacional y extranjera; y evidentemente, gracias al marco legal existente que establece reglas claras y seguridades para el desarrollo de las inversiones extranjeras, en igualdad de derechos y obligaciones que para los inversionistas nacionales. Cabe mencionar que el marco jurídico aplicable está conformado principalmente por el Decreto Legislativo N° 662, aprobado en agosto de 1991 que es el dispositivo legal general más importante, el cual se complementa con la Ley Marco para el Crecimiento de la Inversión Privada, aprobada por el Decreto Legislativo N° 757 y el Reglamento de los Regímenes de Garantía a la Inversión Privada, aprobada por el Decreto Supremo 162-92-EF, junto con otras normas modificatorias y complementarias.

De conformidad con los dispositivos legales antes mencionados, el estado peruano brinda garantías de estabilidad jurídica a los inversionistas y a las compañías en que ellos invierten a través de la suscripción de convenios que tienen carácter de contrato-ley, los que están sujetos a las disposiciones sobre contratos establecidas en el Código Civil Peruano.



Los inversionistas y las empresas receptoras de su inversión pueden suscribir los convenios de estabilidad jurídica en el caso de constitución de compañías y de incremento de capital social de la misma, siendo su vigencia de 10 años. De la misma forma, pueden suscribir dichos convenios los inversionistas que participan en procesos de privatización y concesiones y las compañías involucradas en dichos procesos, precisándose que en el caso de concesiones, el plazo de vigencia del convenio se extiende por el plazo de vigencia de la concesión. En todos los casos, los convenios de estabilidad jurídica contemplan la vía arbitral para la solución de controversias.



Definitivamente los convenios de estabilidad jurídica que el estado suscribe en calidad de contrato-ley brindan seguridad e incentivos a los inversionistas y a las compañías en que éstos invierten, garantizando un escenario óptimo para desarrollar negocios en el Perú, lo cual impacta claramente en el crecimiento económico del país, generando mayor empleo y más oportunidades de negocio que benefician tanto a nacionales como a extranjeros.

Marzo, 2013

viernes, 8 de marzo de 2013

BRASIL: Congreso anula veto de Presidenta Rouseff


























El Congreso brasileño anuló hoy el veto decidido por la presidenta Dilma Rousseff a un artículo de una nueva ley de regalías petroleras, con lo que los recursos recaudados por ese concepto se distribuirán ahora entre los 27 estados del país.

El texto original propuesto por el Gobierno al Parlamento decía que estados productores de petróleo, como Río de Janeiro y Espíritu Santo, tendrían mayores beneficios en el reparto de regalías, lo cual fue luego modificado por las cámaras, que establecieron una distribución equitativa entre todas las regiones del país.
Rousseff rechazó en noviembre pasado esa decisión, recogida en el artículo 3 de la nueva ley, pero una decisión adoptada hoy, tras fuertes polémicas el Congreso, anuló el veto presidencial y restituyó el texto aprobado por las cámaras.
Con esta nueva decisión, que ahora tiene carácter definitivo, las regalías petroleras serán distribuidas en forma equitativa entre los 27 estados del país, sean o no productores de petróleo.
Al mismo tiempo, el Congreso anuló otra decisión de la jefa de Estado, mediante la cual se obligaba a los estados a destinar los recursos obtenidos por las regalías petroleras al área de educación.
Según la Constitución brasileña, en caso de que el jefe de Estado vete alguna decisión adoptada por el Congreso, la materia regresa al Legislativo, que tiene la última palabra sobre el asunto.
La propia Rousseff lamentó de antemano este miércoles lo que para para muchos era ya una "decisión tomada" por el Parlamento.
"Vivimos en democracia. Lo que el Congreso decida está decidido", declaró Rousseff, quien aunque adelantó que "lamentaría mucho" que su veto fuese anulado, apuntó que, como presidenta, puede "no gustar de alguna ley, pero siempre tendrá el deber de hacer que se cumpla".
La anulación del veto afecta en particular a los estados de Río de Janeiro y Espíritu Santo, en cuyas cuencas marítimas reposa el 80% de las reservas probadas de crudo del país, concentradas en el llamado "presal", situado en el fondo del océano Atlántico.



(Publicado por EFE, 7 marzo 2013)
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Más inversiones para Brasil entre 2013 y 2016



 

06/03/2013 - Inversiones en Brasil alcanzarán 1,9 billones de dólares entre 2013 y 2016

 El estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), banco de fomento del Gobierno brasileño, calcula que las inversiones en el país llegarán a los 1,9 mil millones de dólares entre 2013 y 2016, informó la entidad.
Los datos del BNDES apuntan un alza del 29% en la comparación con el período entre 2008 y 2011, cuando se invirtieron 1,5 mil millones de dólares. Los cálculos se hicieron con los sectores responsables por el 57% de las inversiones en Brasil y en las proyecciones econométricas de especialistas que engloban el 43% restantes.
Según la entidad, la industria debe contribuir a las inversiones con US$500 mil millones, un 22% más que los 423.000 millones de dólares que invirtió entre 2008 y 2011. Del total, el sector del petróleo y gas debe invertir unos 203.000 millones de dólares, un 46,8% más que los 138.000 millones de dólares invertido entre 208 y 2011.
 La infraestructura deberá aportar otros 245.000 millones de dólares, lo que representa un 36,2% más que el dinero invertido entre 2008 y 2011, con destaque para la energía eléctrica, que con 84 millones de dólares deberá crecer un 3,6% ante la misma comparación.
 "Los principales destaques en infraestructura están relacionados a la logística y hacen parte de los esfuerzos del Gobierno para ampliar la competitividad de la economía brasileña. En este sentido, las inversiones en logística (carreteras, líneas de tren, puertos y aeropuertos) deben pasar de 40.000 millones de dólares a90.000 millones de dólares, un aumento del 124% en la comparación entre 2008 y 2011 y entre 2013 y 2016", apuntó el BNDES en una nota.
 El banco de fomento apunta a inversiones de 35.000 millones de dólares en carreteras, 39.000 millones de dólares en líneas de tren, 12.000 millones de dólares en puertos y 4.500 millones de dólares en aeropuertos.



Fuente: América Económica

Situación económica Latinoamérica según el BBVA


La economía mundial aumentará progresivamente el crecimiento hasta un 3,5% en 2013,  apoyada en la menor aversión al riesgo por las acciones tomadas por los bancos centrales, en especial por el BCE.

América Latina crecerá 3% en 2012 y 3,7% en 2013 impulsada por la demanda interna y los precios de las materias primas. Brasil finalmente habría despegado ya en el tercer trimestre.

La política monetaria mantiene el compás de espera, aunque enfrentará crecientes dilemas por el aumento de la presión sobre la inflación.

Los retos para la región se centran en el entorno exterior, tanto por el manejo de una posible crisis en Europa o el ajuste fiscal en EEUU, pero también por el creciente uso de medidas macroprudenciales frente a la liquidez global.

Ver más información:
http://www.bbvaresearch.com/KETD/ketd/bin/esp/publi/

miércoles, 6 de marzo de 2013

Venezuela en la encrucijada

El actual momento demanda balances sobre el pasado inmediato de Venezuela. Quise hacer de abogado del diablo y le espeté al taxista que me conducía por las calles de Caracas: "¿La situación es mala en Venezuela?, ¿qué ha hecho Chávez para mejorar?". El hombre, como pinchado por una aguja, al paso que se encendía una chispa en sus pupilas, contestó: "Nooooo... no lo dejan, a Chávez hay que darle tiempo". En tono bajo, como si hablara solo para él, agregó: "Las cosas no se cambian de un día p' otro". Fue parte de un diálogo de algún día de marzo del 2000, cuando yo recogía información para una investigación sobre el ascenso de Hugo Chávez al poder y su primer año de gobierno. Tiempo... tiempo tuvo Chávez, catorce años largos, bien para defraudar o bien para cumplir las expectativas de aquel taxista y de las de los que pensaban como él. El actual momento demanda balances sobre el pasado inmediato de Venezuela y permite la formulación de previsiones sobre su futuro. En ellos se interesan hoy tanto gobiernos como grandes sectores de la opinión pública en América Latina, como también en el mundo. ¿Podrán acaso representarse la figura y la obra de Chávez con aquella imagen del "viento que escribió sobre la arena?". El petróleo y la gente Lo ya generalmente admitido son los logros de las políticas sociales realizadas en Venezuela a lo largo del proceso Bolivariano. En 1998 la población que tenía aseguradas tres comidas diarias, llegaba al 54%; para el 2011 ascendía al 98%. La tasa en educación preescolar pasó entre 1990-1998 y 1999-2008 de un 43,4% a un 69,8%; la de escolaridad en educación básica pasó del 86,2% al 92,3% para el mismo período. Y la tasa de escolaridad de educación secundaria pasó del 37,8% al 60,6%. La atención en salud se multiplicó gracias al incremento de la misión Barrio Adentro, sin que por otra parte el Estado hubiera renunciado al principio universal en el sistema del seguro social. Los programas de vivienda, que no respondieron durante años a las políticas de gobierno en el sector, finalmente se aceleraron en el 2010. Desde abril del 2011 hasta diciembre del 2012 se entregaron 300.000 viviendas. El número no ha obviado las críticas a su calidad en algunos casos. Los éxitos obtenidos en los campos de la salud, educación, vivienda, alimentación llevan al análisis del tema importante sobre la política petrolera bolivariana. A comienzos de su gobierno Chávez se encontró con unos precios del petróleo de 8 dólares por barril. Desde comienzos de los años 90 el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez optó por la eliminación del control del petróleo por el Estado. El mismo presidente había declarado la reserva de la industria petrolera para el Estado en enero de 1976. En 1995, bajo el segundo gobierno de Rafael Caldera, se adoptó la política de apertura petrolera, que implicó el traslado paulatino del dominio del petróleo a empresas extranjeras y a las transnacionales, y la autonomía de PDVSA. Los directivos de la empresa la usaron con largueza para iniciar una expansión hacia fuera. Se comprometieron en compras a pérdida de refinerías en el exterior y redujeron crecientemente la participación del Estado en las ganancias. Figura importante en la ejecución de estas políticas fue la de Luis Giusti, quien sería nombrado por los tiempos del golpe de Estado del 2002 por la revista Newsweek (29 de abril del 2002) como la 'Bush Connection'. Igualmente, Chávez concentró su atención en la recuperación de PDVSA, que tuvo una referencia importante el 27 de septiembre del 2000, cuando el presidente inauguró en Caracas la Segunda Cumbre de Soberanos, jefes de Estado y de gobierno de los países exportadores de petróleo agrupados en la Opep. Con ello, Chávez estaba derrotando el dogma según el cual en la era de la globalización no habría lugar para la cartelización de los países productores de materias primas. Cambios y turbulencias La adopción de la política petrolera no avanzó sin provocar las más graves conmociones políticas. Si bien la Constitución de 1999 había puesto las bases jurídicas de la recuperación del control del Estado sobre los recursos naturales del país, la ausencia de la legislación reglamentaria había dejado en el aire los lineamientos constitucionales. El 13 de noviembre del 2001, en virtud de las facultades recibidas de la Asamblea Nacional, el presidente Chávez sancionó por decreto 49 leyes de naturaleza predominantemente económica y social. De ellas, la Ley de Tierras, la de Acuicultura y Pesca y la Ley de Hidrocarburos Líquidos fueron las normas que provocaron la radicalización de la oposición venezolana, que contaba con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos. Lo anterior condujo a un movimiento insurreccional que marcará el turbulento desarrollo político de Venezuela entre diciembre del 200,1 cuando se declaró el Primer Paro Cívico Nacional, y febrero del 2004. Los hitos insurreccionales estuvieron constituidos por el golpe de Estado de abril del 2002 y el paro general y la huelga de PDVSA, que se prolongó por 62 días. La derrota de esta última permitió al Presidente el despido de la alta gerencia de la empresa y de alrededor de 18.000 trabajadores, y sentó las bases políticas para la realización de las transformaciones chavistas. MEDÓFILO MEDINA *PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL Y AUTOR DE TEXTOS SOBRE CHÁVEZ.

martes, 9 de octubre de 2012

Este es el momento de Latinoamérica

Jeffrey G. Williamson, economista estadounidense, docente en las universidades de Harvard y Wisconsin y que presidió la Asociación de Historia Económica, expresa su confianza en el futuro de América Latina y califica de “sorprendente el progreso de Colombia”. Considerado por no pocos el gran estudioso la de la globalización y el mayor historiador económico, participó en el Encuentro Colombiano de Historia Económica, organizado por la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. ¿Cuál es su apreciación sobre el presente y futuro de América Latina? Estamos viviendo épocas emocionantes y también muy retadoras. Creo que América Latina está muy bien posicionada como para poder explotar efectivamente la economía global. En las décadas de 1980 y 1990 el desempeño del sector manufacturero y de las economías en general nos dejó bastante desilusionados, pero las cosas han empezado a verse muchísimo mejores en el último decenio. ¿Qué es lo que se ve mejor? Ha pasado más de un siglo en el que Latinoamérica ha querido salvar el rezago que tenía con Norteamérica y creo que ha llegado el momento. Este es el momento. El sector manufacturero desempeñará un papel, pero los servicios modernos van a desempeñar un papel más protagónico, así que veo una América Latina más exitosa; Brasil está recibiendo la atención debido a su gran tamaño, pero no hay ninguna razón por la cual no le vaya ir igual de bien al resto de Latinoamérica, especialmente a los vecinos de Brasil, así que tengo muchas esperanzas respecto del futuro. Brasil tiene una industria muy poderosa y protegida, mientras que los vecinos no son tan desarrollados. Colombia está en un periodo intenso de vinculación a la economía mundial mediante acuerdos comerciales. ¿Es positiva esta situación para nosotros? Cada país tendrá que decidir qué tanto va a querer participar en la economía global; hay que hacer sacrificios en el desarrollo de las relaciones, lo cual quiere decir que, a veces, hay que ceder algo de control, de política nacional, para ser un jugador de tiempo completo en los mercado mundiales; algunos países quizás decidan que no va vale la pena renunciar a metas nacionales por lograr insertarse en el mercado global. De hecho, ha habido conversaciones en Latinoamérica que han sugerido una retirada de esos compromisos de globalización entusiastas y creo que es una cosa natural, pero es muy importante para los vecinos de Brasil, como Colombia, Uruguay inclusive creo que Argentina, Bolivia, Perú, que exploten este motor de crecimiento, que es Brasil. ¿Una mayor integración regional? Yo pensaría que América Latina podría hacer mucho más en desarrollar una consolidación mutua mayor dentro de la región; hay nichos industriales a los que Colombia puede entrar en el mercado de Brasil cuando este empiece a perder competitividad en esos sectores y pase a explorar otros. Y creo que esas oportunidades son mayores que las que puedan existir en el mercado chino. ¿La globalización beneficia a todo el mundo? Hay muchas maneras de llegar a la globalización y las diferentes economías pueden especializarse en diferentes cosas y la industria no es el único camino para llegar a ella: hay servicios que exigen un alto nivel de destrezas que inclusive pueden llegar a ofrecer más; si un país está limitado en ciertas destrezas debe empezar desde un peldaño más abajo en la escalera antes de dar el salto hacia uno más alto. En este momento en Colombia y en algunos países de Latinoamérica hay un debate sobre si los gobiernos deben impulsar políticas activas de industrialización o definitivamente dejar el desarrollo de la industria a lo que señale el mercado. ¿Qué opinión tiene? Estoy en desacuerdo, pero depende de qué políticas y cómo proceder; nosotros no queremos volver al periodo de la sustitución de importaciones, no debemos proteger a las industrias que no son competitivas, pero hay otras vías para ayudarlas a desarrollarse sin meterse uno en el camino de los mercados y de la competencia. ¿Como cuáles? Por ejemplo, la educación, la infraestructura de transporte. Ustedes necesitan un nuevo aeropuerto, más universidades, más educación y de mejor calidad para las escuelas en las zonas rurales. Todas estas son actividades en las que el Gobierno está mejor equipado para proveerlas y no interfiere ni con los mercados ni con la competencia, ya que las industrias van a estar utilizando esos recursos para poder competir. Yo no veo una inconsistencia entre una participación activa de parte del Gobierno y al mismo tiempo permitir que haya un mercado libre. El profesor José Antonio Ocampo dijo recientemente que aunque en Colombia han aumentado las oportunidades educativas su impacto en disminuir la desigualdad ha sido mucho menor que en otros países. El asunto es que las cosas andan con mucha lentitud y la distribución de los ingresos, la riqueza, el poder político es muy difícil de cambiar con rapidez y algunas veces hasta se mueven en la dirección contraria. Pregúntele a una persona de Estados Unidos y oirá cómo se ha perdido mucho de sus características igualitarias y de su apertura política hacia políticos corporativos financiados por millonarios. Sin embargo, sabemos que Latinoamérica, en los últimos 10 o 20 años, ha experimentado un cambio realmente importante con las medidas de igualdad, de movilidad social, etc. Brasil ha sido uno de los líderes, pero en realidad eso mismo se aplica a todo Latinoamérica; no sé si Colombia será parte del cambio en estas tendencias, pero hay 17 países que han experimentado más igualdad; quizá sea demasiado pronto para saber si vamos en la dirección correcta o no, solo han pasado 10 o 20 años, pero la falta de igualdad en Latinoamérica ha sido elevada y no había caído desde 1870, así que de lo que estamos hablando es de algo muy nuevo y para mi es una señal de esperanza. A los colombianos apenas sí nos roza esa tendencia. Seguimos siendo uno los países más desiguales del mundo. Yo lo sé, pero de pronto nosotros (Estados Unidos) somos peores. ¿Hay algo que amenace gravemente esas expectativas optimistas? La política lo es todo, la economía no es tan importante y veo que en mi país están sucediendo cosas que no considero señales muy positivas para la competitividad futura de los Estados Unidos; he visto el deterioro en nuestras clasificaciones internacionales en educación, veo disparidades crecientes entre los pobres y los ricos en cuanto a educación y esto tiene implicaciones políticas poderosas que no siempre son positivas; entonces sí, es posible que Colombia esté comenzando desde un nivel muy elevado de desigualdad económica y social que viene siendo una acumulación de 500 años, que solamente se pueden cambiar año por año, así que sigo siendo optimista. Usted ha dicho que la política es lo importante y no la economía. Sí, después de todo, los políticos son los que determinan las políticas a seguir, las instituciones, el comportamiento de los sindicatos, la asignación de los fondos a nivel nacional o territorial, a veces para bien, a veces no tanto para bien y lo único que uno puede esperar es que cada vez más los políticos, los partidos políticos, estén en capacidad de separarse del poder familiar, partidista, y que puedan empezar a pensar más en lo que el país verdaderamente necesita, pero veo la dificultad en todo esto, porque observo a los Estados Unidos, que está luchando con el mismo problema. ¿Qué opinión tiene de la política económica del presidente, Juan Manuel Santos? No sé nada de la agenda política del presidente Santos, pero es claro que hay un compromiso con la educación a todo nivel, que sea más accesible a todos; así que cada vez más muchachos jóvenes de escasos recursos podrán empezar a aportarle a Colombia y entre más hagamos eso, mejor. Por otro lado, es necesario mantener la casa en orden, pues la inestabilidad política y la violencia no son consistentes con un desarrollo pacífico, eso ustedes lo saben mejor que yo, y estamos viendo un progreso sorprendente en Colombia. Entonces uno puede tener esperanza del futuro. Fuente: Portafolio (Co)