LOS CONVENIOS DE ESTABILIDAD JURÍDICA EN EL PERÚ
Julio
Gallo
María
José Puertas
Miembros
del Estudio Gallo Barrios Pickmann, Abogados
En los últimos cinco años el Perú viene experimentando un
crecimiento económico significativo que está generando grandes oportunidades de
inversión en diversos sectores de la economía. Muchos inversionistas
extranjeros cuyos países han sido afectados directa o indirectamente por la
crisis mundial están mirando a nuestro país como un foco importante para
iniciar y expandir sus negocios. Prueba de ello es que el Perú está liderando
el crecimiento de las fusiones y adquisiciones en la región de América Latina. Este
indicador condice con la proyección realizada por el Banco Mundial para este
año, de una expansión del 5.8% en la economía peruana, la cual fue ajustada
recientemente por el BBVA en casi un punto porcentual elevándola a 6.5%, debido
a que la confianza empresarial y de las familias empezaron el año en los
niveles más altos de los últimos años.
De acuerdo a la información publicada por el
Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), dicho banco reportó para el año 2012 un flujo de US$ 12,240 millones de
inversión extranjera directa en el Perú, monto superior en US$ 4,007 millones
al importe obtenido en el año 2011, explicado principalmente por las
reinversiones y los aportes de capital. Cabe indicar que el componente aportes
de capital fue el más dinámico, alcanzando la cifra de US$ 4,637 millones.
Si bien para el 2013,
el BCRP estima que los flujos de I.E.D. registrarán una tendencia a la baja,
para el 2014 proyecta su recuperación, con un flujo de inversión de US$ 8,722
millones, lo cual significará un incremento de 14% respecto a los resultados obtenidos
en el 2013.
Asimismo, tal y como señala la Agencia de Promoción de la
Inversión Privada (Proinversión), las perspectivas
económicas para el Perú se mantienen favorables para los próximos años, basadas
principalmente en anuncios de ejecución de proyectos de inversión y en las
elevadas expectativas de consumo interno. A esto debemos agregar la confianza
de los agentes económicos, generada a partir de la implementación de una
responsable política económica, la cual ha mantenido continuidad a través de la
sucesión de gobiernos.

Los grandes avances en el desarrollo de nuestro país se ven
reflejados en tasas de crecimiento altas, baja inflación, estabilidad
macroeconómica, reducción de la deuda externa y de la pobreza y avances
importantes en indicadores sociales y de desarrollo. Como señala el Banco
Mundial, desde principios de los 90’s, el país se ha embarcado en una serie de
reformas, de las cuales la consolidación fiscal, la apertura comercial, la
flexibilidad cambiaria, la liberalización financiera, la mayor atención a la
señales del mercado, y una política monetaria prudente, inclusive con una
fuerte acumulación de reservas, han sido componentes
clave.
No
obstante lo antes señalado, cabe resaltar que el desarrollo alcanzado por
nuestro país no hubiera sido posible de no ser por el rol desempeñado por
Proinversión como entidad del estado promotora de la inversión privada,
nacional y extranjera; y evidentemente, gracias al marco legal existente que
establece reglas claras y seguridades para el desarrollo de las inversiones
extranjeras, en igualdad de derechos y obligaciones que para los inversionistas
nacionales. Cabe mencionar que el marco jurídico aplicable está conformado
principalmente por el Decreto Legislativo N° 662, aprobado en agosto de 1991
que es el dispositivo legal general más importante, el cual se complementa con
la Ley Marco para el Crecimiento de la Inversión Privada, aprobada por el
Decreto Legislativo N° 757 y el Reglamento de los Regímenes de Garantía a la
Inversión Privada, aprobada por el Decreto Supremo 162-92-EF, junto con otras normas
modificatorias y complementarias.
De
conformidad con los dispositivos legales antes mencionados, el estado peruano
brinda garantías de estabilidad jurídica a los inversionistas y a las compañías
en que ellos invierten a través de la suscripción de convenios que tienen
carácter de contrato-ley, los que están sujetos a las disposiciones sobre
contratos establecidas en el Código Civil Peruano.

Los
inversionistas y las empresas receptoras de su inversión pueden suscribir los
convenios de estabilidad jurídica en el caso de constitución de compañías y de
incremento de capital social de la misma, siendo su vigencia de 10 años. De la misma forma,
pueden suscribir dichos convenios los inversionistas que participan en procesos
de privatización y concesiones y las compañías involucradas en dichos procesos,
precisándose que en el caso de concesiones, el
plazo de vigencia del convenio se extiende por el plazo de vigencia de la
concesión. En todos los casos, los convenios de estabilidad jurídica contemplan
la vía arbitral para la solución de controversias.

Definitivamente los convenios de
estabilidad jurídica que el estado suscribe en calidad de contrato-ley brindan
seguridad e incentivos a los inversionistas y a las compañías en que éstos
invierten, garantizando un escenario óptimo para desarrollar negocios en el
Perú, lo cual impacta claramente en el crecimiento económico del país,
generando mayor empleo y más oportunidades de negocio que benefician tanto a
nacionales como a extranjeros.
Marzo, 2013