martes, 9 de octubre de 2012

Este es el momento de Latinoamérica

Jeffrey G. Williamson, economista estadounidense, docente en las universidades de Harvard y Wisconsin y que presidió la Asociación de Historia Económica, expresa su confianza en el futuro de América Latina y califica de “sorprendente el progreso de Colombia”. Considerado por no pocos el gran estudioso la de la globalización y el mayor historiador económico, participó en el Encuentro Colombiano de Historia Económica, organizado por la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. ¿Cuál es su apreciación sobre el presente y futuro de América Latina? Estamos viviendo épocas emocionantes y también muy retadoras. Creo que América Latina está muy bien posicionada como para poder explotar efectivamente la economía global. En las décadas de 1980 y 1990 el desempeño del sector manufacturero y de las economías en general nos dejó bastante desilusionados, pero las cosas han empezado a verse muchísimo mejores en el último decenio. ¿Qué es lo que se ve mejor? Ha pasado más de un siglo en el que Latinoamérica ha querido salvar el rezago que tenía con Norteamérica y creo que ha llegado el momento. Este es el momento. El sector manufacturero desempeñará un papel, pero los servicios modernos van a desempeñar un papel más protagónico, así que veo una América Latina más exitosa; Brasil está recibiendo la atención debido a su gran tamaño, pero no hay ninguna razón por la cual no le vaya ir igual de bien al resto de Latinoamérica, especialmente a los vecinos de Brasil, así que tengo muchas esperanzas respecto del futuro. Brasil tiene una industria muy poderosa y protegida, mientras que los vecinos no son tan desarrollados. Colombia está en un periodo intenso de vinculación a la economía mundial mediante acuerdos comerciales. ¿Es positiva esta situación para nosotros? Cada país tendrá que decidir qué tanto va a querer participar en la economía global; hay que hacer sacrificios en el desarrollo de las relaciones, lo cual quiere decir que, a veces, hay que ceder algo de control, de política nacional, para ser un jugador de tiempo completo en los mercado mundiales; algunos países quizás decidan que no va vale la pena renunciar a metas nacionales por lograr insertarse en el mercado global. De hecho, ha habido conversaciones en Latinoamérica que han sugerido una retirada de esos compromisos de globalización entusiastas y creo que es una cosa natural, pero es muy importante para los vecinos de Brasil, como Colombia, Uruguay inclusive creo que Argentina, Bolivia, Perú, que exploten este motor de crecimiento, que es Brasil. ¿Una mayor integración regional? Yo pensaría que América Latina podría hacer mucho más en desarrollar una consolidación mutua mayor dentro de la región; hay nichos industriales a los que Colombia puede entrar en el mercado de Brasil cuando este empiece a perder competitividad en esos sectores y pase a explorar otros. Y creo que esas oportunidades son mayores que las que puedan existir en el mercado chino. ¿La globalización beneficia a todo el mundo? Hay muchas maneras de llegar a la globalización y las diferentes economías pueden especializarse en diferentes cosas y la industria no es el único camino para llegar a ella: hay servicios que exigen un alto nivel de destrezas que inclusive pueden llegar a ofrecer más; si un país está limitado en ciertas destrezas debe empezar desde un peldaño más abajo en la escalera antes de dar el salto hacia uno más alto. En este momento en Colombia y en algunos países de Latinoamérica hay un debate sobre si los gobiernos deben impulsar políticas activas de industrialización o definitivamente dejar el desarrollo de la industria a lo que señale el mercado. ¿Qué opinión tiene? Estoy en desacuerdo, pero depende de qué políticas y cómo proceder; nosotros no queremos volver al periodo de la sustitución de importaciones, no debemos proteger a las industrias que no son competitivas, pero hay otras vías para ayudarlas a desarrollarse sin meterse uno en el camino de los mercados y de la competencia. ¿Como cuáles? Por ejemplo, la educación, la infraestructura de transporte. Ustedes necesitan un nuevo aeropuerto, más universidades, más educación y de mejor calidad para las escuelas en las zonas rurales. Todas estas son actividades en las que el Gobierno está mejor equipado para proveerlas y no interfiere ni con los mercados ni con la competencia, ya que las industrias van a estar utilizando esos recursos para poder competir. Yo no veo una inconsistencia entre una participación activa de parte del Gobierno y al mismo tiempo permitir que haya un mercado libre. El profesor José Antonio Ocampo dijo recientemente que aunque en Colombia han aumentado las oportunidades educativas su impacto en disminuir la desigualdad ha sido mucho menor que en otros países. El asunto es que las cosas andan con mucha lentitud y la distribución de los ingresos, la riqueza, el poder político es muy difícil de cambiar con rapidez y algunas veces hasta se mueven en la dirección contraria. Pregúntele a una persona de Estados Unidos y oirá cómo se ha perdido mucho de sus características igualitarias y de su apertura política hacia políticos corporativos financiados por millonarios. Sin embargo, sabemos que Latinoamérica, en los últimos 10 o 20 años, ha experimentado un cambio realmente importante con las medidas de igualdad, de movilidad social, etc. Brasil ha sido uno de los líderes, pero en realidad eso mismo se aplica a todo Latinoamérica; no sé si Colombia será parte del cambio en estas tendencias, pero hay 17 países que han experimentado más igualdad; quizá sea demasiado pronto para saber si vamos en la dirección correcta o no, solo han pasado 10 o 20 años, pero la falta de igualdad en Latinoamérica ha sido elevada y no había caído desde 1870, así que de lo que estamos hablando es de algo muy nuevo y para mi es una señal de esperanza. A los colombianos apenas sí nos roza esa tendencia. Seguimos siendo uno los países más desiguales del mundo. Yo lo sé, pero de pronto nosotros (Estados Unidos) somos peores. ¿Hay algo que amenace gravemente esas expectativas optimistas? La política lo es todo, la economía no es tan importante y veo que en mi país están sucediendo cosas que no considero señales muy positivas para la competitividad futura de los Estados Unidos; he visto el deterioro en nuestras clasificaciones internacionales en educación, veo disparidades crecientes entre los pobres y los ricos en cuanto a educación y esto tiene implicaciones políticas poderosas que no siempre son positivas; entonces sí, es posible que Colombia esté comenzando desde un nivel muy elevado de desigualdad económica y social que viene siendo una acumulación de 500 años, que solamente se pueden cambiar año por año, así que sigo siendo optimista. Usted ha dicho que la política es lo importante y no la economía. Sí, después de todo, los políticos son los que determinan las políticas a seguir, las instituciones, el comportamiento de los sindicatos, la asignación de los fondos a nivel nacional o territorial, a veces para bien, a veces no tanto para bien y lo único que uno puede esperar es que cada vez más los políticos, los partidos políticos, estén en capacidad de separarse del poder familiar, partidista, y que puedan empezar a pensar más en lo que el país verdaderamente necesita, pero veo la dificultad en todo esto, porque observo a los Estados Unidos, que está luchando con el mismo problema. ¿Qué opinión tiene de la política económica del presidente, Juan Manuel Santos? No sé nada de la agenda política del presidente Santos, pero es claro que hay un compromiso con la educación a todo nivel, que sea más accesible a todos; así que cada vez más muchachos jóvenes de escasos recursos podrán empezar a aportarle a Colombia y entre más hagamos eso, mejor. Por otro lado, es necesario mantener la casa en orden, pues la inestabilidad política y la violencia no son consistentes con un desarrollo pacífico, eso ustedes lo saben mejor que yo, y estamos viendo un progreso sorprendente en Colombia. Entonces uno puede tener esperanza del futuro. Fuente: Portafolio (Co)

miércoles, 3 de octubre de 2012

Latam crecerá mas que el resto

NOTICIAS DE LATINOAMERICA: LATINOAMERICA       01/10/2012- La economía latinoamericana crecerá más que la mundial El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estimó que los países de América Latina y el Caribe registrarán este año una tasa de crecimiento acumulada del 3,4 por ciento, por encima del 3,2 previsto a nivel mundial. El flamante economista jefe del Departamento de Investigación del BID, José Juan Ruiz Gómez, dijo que esto se debe a que la región "aprendió de lo que le ocurrió en las crisis anteriores, aprendió de su historia y ha sabido hacer frente a shocks que en su historia se produjeron y no tuvieron las respuestas adecuadas". Ruiz Gómez brindó en Washington su primera conferencia desde su llegada al organismo multilateral en mayo de este año. Según el economista, el aprendizaje "más importante es que para poder tener y enfrentar shocks de esta naturaleza necesitas tener estabilidad macroeconómica e instituciones creíbles que gobiernen esta estabilidad". Al comparar el crecimiento ponderado del 3,4 con la tasa de crecimiento mundial del 3,2 por ciento, Ruiz Gómez señaló que la región "está creciendo más que la economía mundial" contribuyendo así al "mantenimiento del crecimiento global y, puesto que somos aproximadamente el 9 por ciento del PBI mundial, estamos haciendo nuestro aporte". No obstante, el economista hizo mención a la desaceleración registrada a lo largo de los últimos trimestres en comparación al 4 por ciento de crecimiento para la región proyectado por el Fondo Monetario Internacional en septiembre de 2011. Los motivos de esto obedecerían esencialmente a factores externos como la "crisis europea, la volatilidad de los mercados financieros y la desaceleración del crecimiento de China" que "jugaron adversamente con el crecimiento de América Latina, aunque la región fue capaz de pelear algunos de los efectos negativos", explicó. Tras negar que la región esté frente a "una situación de crisis económica", el funcionario mencionó que el mercado está esperando que en la segunda parte de este año, "se produzca una cierta recuperación del crecimiento, arrastrado principalmente por Brasil", siempre y cuando la situación en Europa y el resto de los factores externos no se agrave. Desde el BID, aseguran que la región "tiene hoy adelante las posibilidades de ir acelerando el crecimiento" e incluso estiman "un 2013 en el que si se eliminan todos los escenarios catastróficos en la economía mundial, Latinoamérica aceleraría su tasa de crecimiento". Por otro lado, la entidad interamericana presentó una nueva herramienta diseñada para monitorear las expectativas de inflación y crecimiento de América Latina, denominada "Revela", que ofrecerá un informe mensual con datos de ocho países con regímenes de metas de inflación: Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, México, Paraguay, Perú y Uruguay. Fuente: SiliconNews (Es)

viernes, 31 de agosto de 2012

Está de moda ser peruano


Aviones llegan de todos los rincones del mundo, abundan los lugares turísticos y todos los restaurantes están llenos casi cada noche. Se escucha inglés, francés, alemán, chino, y árabe en todos los salones de conferencias de los grandes hoteles. Esta no es una descripción de Beijing o Nueva York, sino de Lima, la capital de Perú. Son únicamente algunas señales superficiales de un fenómeno de crecimiento económico que en la última década ni los cambios de gobierno ni una crisis económica mundial han frenado.

Mientras que los Estados Unidos y Europa entraban en recesión en los últimos años, Perú siguió expandiéndose. Desde 2005, el país ha crecido un promedio anual de más de 7 por ciento, basado en sus exportaciones, que han alcanzado US$ 46.2 mil millones en 2011. Además, en el mismo período, la tasa de pobreza extrema ha disminuido a 11.5%, en comparación con 23% en 2002. 

Tal vez lo más impresionante sobre este éxito económico, es que ha sucedido durante el gobierno de tres diferentes partidos. Mientras que los mercados temían la desestabilidad potencial de tantas transferencias de poder, Perú ha disfrutado de una continuidad de políticas públicas pro-mercados. El país presenta una gobernabilidad que es la envidia de muchos países de la región. 

En los últimos diez años, Perú ha visto un rápido aumento de inversión extranjera En 2001, el país recibió $1.1 mil millones de inversión, pero en 2011 esa figura alcanzó $7.6 mil millones, en proyectos de infraestructura, energía y minería. Esta proviene principalmente de España (20 por ciento), Gran Bretaña (20 por ciento) y los Estado Unidos (14 por ciento). 

Pero al mismo tiempo, Perú es un ejemplo de los que se ha acuñado como las relaciones “Sur-Sur”, o sea, las de relaciones de inversión y comercios entre países en desarrollo. México, Colombia, Chile, Brasil, y Panamá juntos son responsables del 22 por ciento de la inversión extranjera en Perú. Compañías como Odebrecht, de Brasil, y Edyce SA, un compañía chilena especializada en infraestructura de acero, están involucrado cada vez más en el desarrollo de Perú. 

Todo este desarrollo e inversión fomenta un ciclo positivo. A medida que la clase media crece, el aumento del consumo que eso genera trae más oportunidades para nuevas empresas. Y este crecimiento ha coincidido con la expansión de la marca Perú en todo el mundo, principalmente asociada a lugares turísticos, como Machu Picchu; a las artes culinarias, liderada por chefs como Gastón Acurio, que ha invadido todas las capitales importantes del planeta con los restaurants Astrid y Gastón, y a la literatura, con el premio nobel de literatura Mario Vargas Llosa, entre otros autores.

En adición, ha expandido sus relaciones comerciales bilaterales y multilaterales a nivel global. Dado su posición en el Pacífico, el acceso del Perú a los mercados de China y el resto de Asia es cada vez más importante, aún más porque el consumo de esa región va en aumento. En la década que viene, la inversión desde China, que ahora consiste de US$ 2 mil millones, podría alcanzar a US$ 20 mil millones. 

Perú firmó un tratado de libre comercio con los Estado Unidos en 2006, y en 2011, llegó a un acuerdo con la Unión Europea. En 2010 entró en efecto su tratado de libre comercio con China, y en 2011 Perú firmó acuerdos con Japón y Corea del Sur para reducir barreras arancelarias que ya están vigentes. Actualmente está negociando el Trans-Pacific Partnership con múltiples países, incluyendo los Estados Unidos, Chile, Australia, Malaysia, Singapur y Vietnam. Esto da importantes ventajas competitivas al Perú con respecto al resto de la región.

Y con todo este éxito, ¿que falta? A pesar de las oportunidades que se han generado, Perú todavía encuentra deficiencias bastantes graves en cuanto al capital humano. En los rankings internacionales PISA llevados a cabo por el OECD, Perú se encuentra en la posición 63 de 65 países evaluados en 2009. Este desempeño es realmente preocupante para una economía que pretende seguir creciendo y mejorando la calidad de vida de sus ciudadanos. La falta de mejor educación es un desafío importante para seguir atrayendo inversiones, mejorar la productividad y expandir ese desarrollo económico a toda la población. Y no es sólo educación. Perú tiene “buen lejos”, señala David Lemor, ex ministro del Comercio Exterior, “pero todavía tienen desafíos en el orden institucional, sistema judicial, y desregulación del mercado de trabajo”

Definitivamente, está de moda ser peruano, aunque los desafíos por delante son muchos. 

 por Gabriel Sanchez Zinny

jueves, 30 de agosto de 2012

Mayor seguridad jurídica, mayor inversión extranjera


Han saltado todas las alarmas en América Latina. Las expropiaciones en Argentina y Bolivia refuerzan la división entre los países que apoyan la iniciativa privada y los que no. Y esa tendencia se manifiesta en la inversión extranjera: mientras Brasil, Chile, México, Colombia y Perú se benefician, Argentina, Bolivia y Venzuela pierden posibilidades de crecer. 
Movimientos como el de Cristina Fernández en YPF ahuyentan al capital extranjero. La inversión total dirigida a América Latina creció un 31% en 2011; en el caso de Argentina subió solo un 3%, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Las economías emergentes más abiertas al capital privado y con mayor seguridad jurídica acapararon el grueso de la inversión: Brasil sigue al frente (43% del total), seguida de México (13%), Chile (11%) y Colombia (9%). A Argentina llegó el 5% de los fondos, a Venezuela —que se recuperó de forma espectacular en 2011, tras años de caídas o subidas modestas— el 3,5% y a Bolivia, menos del 1%. En proporción al tamaño de la economía, la lista la encabeza Chile, seguido de Perú, Colombia, Bolivia, Brasil, Argentina, México y Venezuela. “En general no hay ningún problema para las inversiones en la región, salvo países concretos, sobre todo Argentina, por su situación interna”, opina Alfredo Arahuetes, profesor de Economía Internacional de Icade.
Brasil acapara el 43% del total de inversión; México el 13%, Chile el 11% y Colombia el 9%
Mientras Chile, Brasil, México y Colombia han buscado atraer inversiones, Bolivia, Venezuela, Argentina y Ecuador han nacionalizado empresas mineras, de energía y aerolíneas en los últimos cinco años. El segundo grupo lo paga caro. La prima de riesgo (la diferencia entre los bonos emitidos en dólares por cada país y los bonos del Tesoro estadounidense) alcanza 992 puntos básicos en Venezuela, 965 en Argentina y 808 en Ecuador. En el resto de países se mantiene por debajo de los 200.
“Lo complicado es el populismo que hay detrás de las decisiones”, explica Silvana Insignares, profesora de Derecho Internacional de la Universidad del Norte en Colombia. “Son países contradictorios, como Bolivia, cuyo presidente expropia la filial de Red Eléctrica el 1 de mayo y horas después se va con el presidente de Repsol a inaugurar una planta de gas”, añade. Tanto la CEPAL como el Fondo Monetario Internacional han rechazado que haya una tendencia generalizada. “Es una región muy diversa y no podemos decir que lo que está sucediendo sea una tendencia”, ha asegurado Gerry Rice, portavoz del Fondo, días después de las expropiaciones en Argentina y Bolivia. “No existe seguridad jurídica en los países gobernados por movimientos contrarios a la empresa privada, sobre todo extranjera”, explica Fernando Molina, director de la revista boliviana Pulso. “Aparte de las nacionalizaciones, se toman constantes medidas de agresión, como el alza de impuestos, el cambio en las reglas de financiación, revisión de tarifas… algunas con la intención de distribuir la riqueza, otras por razones políticas”, añade.
La prima de riesgo de Argentina o de Venezuela supera los 950 puntos
La expropiación de YPF ha colocado a Argentina, que en 2008 nacionalizó Aerolíneas Argentinas y los fondos de pensiones, como un país con una seguridad jurídica cuestionable. “Puede haber más expropiaciones en ese país, pero lo veo difícil en otros. No metamos a todos en el mismo saco. Venezuela expropia, pero paga”, cuenta Alfredo Arahuetes. En 2009, Hugo Chávez nacionalizó la filial del Santander tras acordar un pago de 755 millones de euros. En Bolivia, Morales ha iniciado negociaciones con REE para fijar una indemnización. Buenos Aires, en cambio, ha dado a entender que Repsol ya ha sido compensada con los beneficios obtenidos desde 1999. En la región hay mucho en juego. Las inversiones españolas superan los 90.000 millones, concentradas en Brasil, México, Chile, Colombia y Perú, además de Argentina. BBVA, Telefónica, Gas Natural Fenosa, Endesa, Repsol y Prisa [editora de este diarios] son algunas de las principales compañías. Aunque, en teoría, Perú está con los países seguros, en la prensa latinoamericana se asegura que Telefónica está en el punto de mira a raíz del vencimiento de licencias.

miércoles, 4 de julio de 2012

El futuro de los Estudios Jurídicos pasa por Latinoamérica

EDUARDO LEITE | PRESIDENTE MUNDIAL DE BAKER & MCKENZIE “El futuro de los grandes bufetes pasa por Asia-Pacífico y Latinoamérica” Eduardo Leite, el primer latino al frente a nivel global de uno de los grandes despachos de abogados del mundo, Baker & McKenzie, comenta en una entrevista a EXPANSIÓN algunos aspectos del sector legal en Brasil y Latinoamérica y algunas de las tendencias de los bufetes en los próximos años. Eduardo Leite, presidente mundial de Baker & McKenzie. Tras dirigir la oficina de Brasil y posteriormente el negocio del bufete en Latinoamérica, este brasileño de origen uruguayo se convirtió en el primer latinoamericano al frente a nivel global de Baker & Mckenzie -la mayor firma jurídica del mundo por facturación- y también de un despacho de origen anglosajón. Sucedió en el cargo al estadounidense John Conroy que a su vez había relevado en el puesto a la ahora presidenta del Fondo Monetario Internacional, la francesa Christine Lagarde. Usted es el primer latinoamericano y, en concreto brasileño, que llega a lo alto de una gran firma jurídica global de origen anglosajón. ¿Es una muestra más de la importancia de los países emergentes en el mundo? La señal más fuerte de mi elección es lo que quiere decir Baker & Mckenzie, una firma mucho más abierta que en lo que en general son las firmas de abogados. Incluso nosotros decimos que somos la única firma global que existe, y que no sólo somos una firma de Nueva York que se internacionalizó. Por ejemplo, nuestro Comité Ejecutivo somos ocho socios elegidos por todos los socios del mundo, en el que estamos un presidente brasileño, un mexicano, un japonés, un británico, un belga, uno de Hong Kong y dos estadounidenses: de Chicago y de Dallas. Pero es cierto que cada vez más las empresas multinacionales no se pueden permitir no tener a profesionales de los países emergentes en puestos de responsabilidad porque si tienen presencia en esos lugares, necesitan personas que conozcan bien el negocio y la forma de actuar para prosperar en esos mercados. ¿En qué estado de salud ve a las firmas de abogados en Latinoamérica? Nosotros en concreto estamos muy bien en la región, muy fuertes. Somos más de 500 abogados, 14 oficinas (5 en México, 4 en Brasil, 2 en Venezuela, y una en Colombia, Chile y Argentina) y estamos hace casi 60 años. La segunda oficina que Baker & Mckenzie abrió tras la fundacional de Chicago, fue la de Caracas en 1955. Y esa tradición que tenemos en la región nos da una solidez y una penetración enorme. Y nuestros abogados no son expatriados, sino que siempre nos basamos en el conocimiento y la cultura local, y por supuesto en los profesionales de cada país. Y eso nos ha dado una ventaja competitiva, que es parte de nuestra estrategia. Los clientes aprecian mucho que a cada lugar que van encuentran no sólo a un abogado que está técnicamente está al tanto de lo más avanzado sino que además es de ese país, conoce la cultura local y le puede asesorar en lo que se debe o no hacer. La firma ha ido creciendo en Latinoamérica en torno a un 15%, 16% o 17% por año en los últimos ejercicios. Pero, ¿esos buenos resultados de crecimiento en esa región es algo sólo propio de vuestra firma o también de la competencia? Es difícil porque en Latinoamérica no se publican resultados. Pero mi impresión es que el resto de bufetes de la región también está haciendo muy bien las cosas, pero cada una en un país determinado, porque no hay firmas con tanta tradición en varios países de América Latina excepto algunas anglosajonas, pero excepto Baker ningún despacho es panamericano de verdad. ¿Le parece bien que las firmas extranjeras no puedan ejercer en Brasil derecho brasileño sin asociarse con un despacho local? Hay muchos sistemas en el mundo, desde Japón hasta Rusia. Brasil está en un grado de evolución donde esa es la regla que existe desde hace muchos años. Si es bueno o malo, depende de la calidad del servicio, porque creo que lo importante es el servicio que se ofrece a los ciudadanos y a la población empresarial. El derecho sigue siendo local, pero la práctica en sí se ha globalizado. Creo que la tendencia en Brasil será ir hacia una mayor flexibilidad que permita un intercambio mayor. ¿Hacia dónde cree que van las firmas de abogados en el mundo? En el mercado mundial y en las firmas internacionales, las estadounidenses especialmente, lo que está ocurriendo es una gran concentración. Algunas firmas están desapareciendo, algunas muy grandes, y otras están teniendo dificultades. Ha habido también fusiones, hace unos años la tendencia era las trasantlánticas –que algunas funcionaron y otras no y están trabajando para integrarse-. Ahora también está sucediendo en Asia, por ejemplo con uniones entre firmas chinas –con gran ambición- y australianas. Y por otra parte, firmas consideradas nacionales ya sean norteamericanas, británicas, alemanas o incluso españolas se están internacionalizando cada vez más porque los mercados locales no crecen. Por ejemplo EEUU no crece y hay muchísimos abogados y al mismo tiempo los clientes están reduciendo cada vez más el número de firmas que usan. Y luego es importantísimo que los abogados entendamos la industria de los clientes más allá del simple conocimiento jurídico. Y en este sentido es un problema para las firmas que no consiguen internacionalizarse, porque es un ejercicio muy caro y que lleva tiempo, por ejemplo Baker lleva en ello desde hace 50 o 60 años y ya lo lleva en el ADN. A otras les cuesta mucho más. ¿Cuál es la región del mundo en la que Baker tiene el foco puesto para expandirse para los próximos años? Me gustaría decirle, y le digo, que el futuro de Baker y de otras firmas pasa por Asía Pacífico y América Latina, pero lo cierto es que las cuatro nuevas oficinas que hemos abierta en los últimos 24 meses son de la región de EMEA (Europa, Oriente Próximo y África): Doha, Abu Dhabi, Luxemburgo y Estambul. Primero nos expandiremos donde los clientes nos digan y segundo donde tengamos la oportunidad de crecer con sinergias con las otras oficinas y mercados. Y luego donde tengamos las personas adecuadas. Y también África es un lugar con grandes oportunidades y grandes desafíos, donde tenemos muchas transacciones, a pesar de que sólo tenemos oficina en El Cairo, y donde estaremos pendientes de oportunidades. [Baker anunció la semana pasada -esta entrevista se había realizado antes- la apertura en Sudáfrica aprovechando la oficina y personal de Dewey & Lebouef, firma que ha quebrado]. ¿Cree que las firmas chinas que se acercan a Occidente lo harán sólo para acompañar a sus empresas o se aventurarán a asociarse con firmas occidentales para ejercer en derecho local? Yo diría que la primera opción. Los bufetes chinos sienten una gran oportunidad de asesorar a sus clientes chinos en sus operaciones internacionales porque hay una distancia cultural muy grande y los clientes chinos necesitan entender las normas o la forma de hacer negocios fuera. Y pasa también en los despachos japoneses, que están saliendo den su país, principalmente en Asia-Pacífico para ayudar a sus empresas fuera de Japón. ¿Cree que los bufetes aceptarán como en Reino Unido capital externo, o incluso salidas a bolsa, en otros lugares como en EEUU donde lleva tiempo debatiéndose? Recientemente la Corte de Nueva York ha dicho que no. Es que la profesión del abogado desde los tiempos medievales ha querido siempre ser totalmente independiente y que no haya interferencias. Cuando un inversionista invierte en una firma de abogados se supone que se pierde esta independencia. Pero tendremos que aprender qué significa la inversión externa y qué quiere decir esa no interferencia, porque cuando un bufete pide un préstamo exige ciertos parámetros que no se pueden violar, ya sea de responsabilidad o financieros. Y habrá que ver si una inversión no es un recaudo de dinero pero más barato. Personalmente no creo que sea buena idea por ahora porque las normas no están muy claras. Pero lo positivo es que pongamos a repensar nuestras normas y nuestras formas de actuar y desafiar como vemos la profesión y el mercado. El diálogo y la discusión siempre es significativo. Estamos viendo fusiones trasatlánticas anglosajonas entre despachos, ¿pero vería posible una fusión entre una firma anglosajona y una latina, con culturas tan diferentes? Sí, pero la solución sería un sistema como el que tiene Baker & Mckenzie, donde somos todos iguales, se aprecia la multiculturalidad, donde se respeta la forma de trabajar de cada lugar y no decide todo desde la oficina principal. Y esto no pasa siempre, porque hay firmas de Estados Unidos y, sobre todo, del Reino Unido, donde la mayoría de las decisiones en oficinas de otros países, se toman desde Londres.

viernes, 25 de mayo de 2012

Los países con mas seguridad jurídica de Latinoamérica acaparan la inversión

La nacionalización de una de las mayores eléctricas de Bolivia y de la petrolera YPF en Argentina ha hecho saltar todas las alarmas sobre la seguridad de las inversiones en América Latina. Las expropiaciones sufridas por las españolas Repsol y Red Eléctrica refuerzan la división entre los Gobiernos latinoamericanos que apoyan la iniciativa privada y los que quieren aumentar el control del Estado. Y esa tendencia se traslada a la entrada de dinero del exterior: Brasil, México, Chile, Colombia y Perú fueron los principales receptores de inversión extranjera en la región el año pasado, mientras Argentina, Venezuela y Bolivia se consolidan en un segundo plano.Movimientos como el de Cristina Fernández en YPF ahuyentan al capital extranjero. La inversión total dirigida a América Latina creció un 31% en 2011; en el caso de Argentina subió solo un 3%, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Las economías emergentes más abiertas al capital privado y con mayor seguridad jurídica acapararon el grueso de la inversión: Brasil sigue al frente (43% del total), seguida de México (13%), Chile (11%) y Colombia (9%). A Argentina llegó el 5% de los fondos, a Venezuela —se recuperó de forma espectacular en 2011, tras años de caídas o subidas modestas— el 3,5% y a Bolivia, menos del 1%. En proporción al tamaño de la economía, la lista la encabeza Chile, seguido de Perú, Colombia, Bolivia, Brasil, Argentina, México y Venezuela. “En general no hay ningún problema para las inversiones en la región, salvo países concretos, sobre todo Argentina, por su situación interna”, opina Alfredo Arahuetes, profesor de Economía Internacional de Icade. Mientras Chile, Brasil, México y Colombia han buscado atraer inversiones, Bolivia, Venezuela, Argentina y Ecuador han nacionalizado empresas mineras, de energía y aerolíneas en los últimos cinco años. El segundo grupo lo paga caro. La prima de riesgo (la diferencia entre los bonos emitidos en dólares por cada país y los bonos del Tesoro estadounidense) alcanza 992 puntos básicos en Venezuela, 965 en Argentina y 808 en Ecuador. En el resto de países se mantiene por debajo de los 200.   “Lo complicado es el populismo que hay detrás de las decisiones”, explica Silvana Insignares, profesora de Derecho Internacional de la Universidad del Norte en Colombia. “Son países contradictorios, como Bolivia, cuyo presidente expropia la filial de Red Eléctrica el 1 de mayo y horas después se va con el presidente de Repsol a inaugurar una planta de gas”, añade.   Tanto la CEPAL como el Fondo Monetario Internacional han rechazado que haya una tendencia generalizada. “Es una región muy diversa y no podemos decir que lo que está sucediendo sea una tendencia”, ha asegurado Gerry Rice, portavoz del Fondo, días después de las expropiaciones en Argentina y Bolivia. “No existe seguridad jurídica en los países gobernados por movimientos contrarios a la empresa privada, sobre todo extranjera”, explica Fernando Molina, director de la revista boliviana Pulso. “Aparte de las nacionalizaciones, se toman constantes medidas de agresión, como el alza de impuestos, el cambio en las reglas de financiación, revisión de tarifas… algunas con la intención de distribuir la riqueza, otras por razones políticas”, añade. La expropiación de YPF ha colocado a Argentina, que en 2008 nacionalizó Aerolíneas Argentinas y los fondos de pensiones, como un país con una seguridad jurídica cuestionable. “Puede haber más expropiaciones en ese país, pero lo veo difícil en otros. No metamos a todos en el mismo saco. Venezuela expropia, pero paga”, cuenta Alfredo Arahuetes. En 2009, Hugo Chávez nacionalizó la filial del Santander tras acordar un pago de 755 millones de euros. En Bolivia, Morales ha iniciado negociaciones con REE para fijar una indemnización. Buenos Aires, en cambio, ha dado a entender que Repsol ya ha sido compensada con los beneficios obtenidos desde 1999.   En la región hay mucho en juego. Las inversiones españolas superan los 90.000 millones, concentradas en Brasil, México, Chile, Colombia y Perú, además de Argentina. BBVA, Telefónica, Gas Natural Fenosa, Endesa, Repsol y Prisa [editora de este diarios] son algunas de las principales compañías. Aunque, en teoría, Perú está con los países seguros, en la prensa latinoamericana se asegura que Telefónica está en el punto de mira a raíz del vencimiento de licencias. Fuente: El País (Es)        

viernes, 11 de mayo de 2012

Latinoamérica para los españoles: ¿riesgo u oportunidad?

Extracto del artículo de "El Financiero"
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¿Riesgo u oportunidad?

Esta es la pregunta que más frecuentemente se plantea cuando se aborda la presencia de empresas españolas en Latinoamérica.

El año pasado, sólo las empresas españolas integradas en el selectivo Ibex-35 facturaban unos 115,000 millones de euros en Latinoamérica, es decir uno de cada 4 euros de su cifra de negocio global.

El primer puesto de este grupo lo ocupa Telefónica, que, con 29,237 millones de euros facturados en 2011, generó el 46.5 % de sus ingresos, y el 54 % de su resultado bruto de explotación (10.941 millones de euros) en esta región.

Le siguen muy de cerca los bancos Santander y BBVA , defensores tradicionales del atractivo de las inversiones en esta región por el elevado potencial de crecimiento ofrecen estos países.

Latinoamérica ha servido también durante mucho tiempo de bastión para compensar el descenso de los ingresos en España, que actualmente pasa por una segunda recesión en tres años, y para amortiguar el castigo que sufren la mayoría de las empresas españolas en la bolsa.

De hecho, las crisis económicas y cambiarias que algunos países, como Argentina, han sufrido desde el comienzo del nuevo milenio se consideran como meros baches que, en el peor de los casos, requerían ajustes contables pero sin traducirse en una salida efectiva de fondos.

Telefónica reconoce que tiene invertidos más de 100,000 millones de euros en la región. El año pasado, repatrió 3,139 millones de euros de sus filiales latinoamericanas y el importe podría haber sido mayor si Venezuela hubiera dado su consentimiento al pago de un dividendo cercano a 1,000 millones de euros al tipo de cambio oficial.

"A 31 de diciembre de 2011, estaba sin aprobar por parte del regulador venezolano CADIVI el pago de dos dividendos aprobados por Telefónica por importe de 5,882 bolívares venezolanos", dijo Telefónica en su informe anual.

No es el único revés que Telefónica, que también cuenta con una fuerte presencia en Argentina, sufrió el año pasado en Venezuela. La hiperinflación y la sostenida depreciación de la moneda local frenaron su EBITDA e hicieron necesarios ajustes contables por deterioro de los activos, pero también mermaron el volumen de la deuda de su filial venezolano.

Las compañías dicen que medidas como las adoptadas en Bolivia, Argentina y Venezuela no llegan por sorpresa, y que continúan apostando por países más seguros.

Chile, Colombia, Brasil y Perú ya han dado pasos para asegurar un marco legal que genere confianza en los inversionistas extranjeros, atrayendo el interés del sector privado español

Economía Martes, 08 de Mayo de 2012 11:28
Redactor: Jair López Vega